LECCIÓN 326. He de ser por siempre un Efecto de Dios.
Comentario: En el sueño que dio lugar el Hijo de Dios, parece haber dos opciones, amor o miedo, Dios o el ego. Mi identidad depende de la elección que asuma como mi causa. Si acepto a Dios como mi causa, veré lo amoroso en mi y aceptaré ser el Hijo de Dios, en cambio si veo que el miedo y el dolor me han forjado, creeré ser un efecto de los mismos, aún cuando éstos los haya inventado yo, y el ego parecerá ser quien domine mis pensamientos. Continúa leyendo LECCIÓN 326. He de ser por siempre un Efecto de Dios.
