El «yo» que habla

Alguien me consultó por el «yo» que habla, ¿quién es ese qué toma las decisiones, el qué siente, el qué piensa y hace? Les comparto una posible vía de entendimiento sobre este punto. Tal vez una de las diferencias más grandes y simples para identificar el «yo» que habla es: el «yo nacido en un cuerpo» y el «Yo nacido en el Espíritu». El «yo … Continúa leyendo El «yo» que habla

Perpetuando la condición

La mente que se encuentra atrapada en su identificación con el ego, es decir, que cree ser eso y por tanto vive el sueño de separación, estará continuamente intentando reafirmar su condición. Porque allí está su seguridad. Permanecer siendo lo que es es su seguridad, entonces utilizará todas sus fuerzas (pensamientos, emociones, acciones) enfocadas en interpretaciones y percepciones que le muestren y confirmen que es … Continúa leyendo Perpetuando la condición

La tendencia a determinar la forma del milagro…

Los resultados son el foco del ego, la verdadera curación reside en el cambio de mentalidad, en el cual, la mente deja de perseguir cosas y verse aprisionada por innumerables variables. Es conducida a un estado interno de paz, el cual está más allá de las condiciones, pero no excluido de ellas. Es decir, no es un estado de ausencia, es un estado de paz activo (presencia)… Continúa leyendo La tendencia a determinar la forma del milagro…

La intención y la palabra

El esfuerzo sincero de entendimiento, de buscar ir más allá de nuestras limitaciones, es una buena práctica. Aún así, podemos aceptar que Dios no se encuentra contenido en ningún libro, palabra, teoría, practica, etc., esas son cosas de humanos. Él no necesita de nuestras teorías, definiciones o brillantes exposiciones. Su Presencia no está limitada a nuestra comprensión. Es más, en el olvido de las mismas … Continúa leyendo La intención y la palabra

¿Pedir una pareja desde la carencia?

Y así, piensa en la relación como un lugar para dar, no para conseguir. Un lugar para brindarte y no para obtener algo. Así recordarás tu abundancia, y eso te hará realmente feliz a ti, y con quién la compartas. Al dar, te das cuenta que tienes. Pero si no lo das, no sabrás que está ahí. Tu eres la fuente del amor, y compartirlo es un regalo del Cielo. Continúa leyendo ¿Pedir una pareja desde la carencia?