LECCIÓN 255. Elijo pasar este día en perfecta paz.

Comentario: Sólo hazte a un lado y no juzgues. Deja que el ir y venir de las cosas sea, sin oposición de tu parte, y ve al lugar en ti dónde reside el amor, para contemplar todo aquello, sin contradicción o conflicto. Es la visión del perdón la que andas buscando, no cosas pasajeras. Continúa leyendo LECCIÓN 255. Elijo pasar este día en perfecta paz.

LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.

Ciertamente tú eres el Santo Hijo de Dios. Y en ti reside sólo la luz y el amor. Aunque todo el universo lo sepa, si tú no lo aceptas, no tiene sentido para ti. Y vivirás ajeno a toda la belleza que reside en ti hasta que lo puedas aceptar. No temas, pues la belleza no se pierde ni cambia con el tiempo, tampoco la luz deja de brillar y tu santidad continúa inmaculada. Continúa leyendo LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.

LECCIÓN 245. Tu paz está conmigo, Padre. Estoy a salvo.

Comentario: No hay momento en el que no pueda entregar un pensamiento falso, para volver a estar al lado del Padre, bajo Su manto de Amor. Él está conmigo siempre, mas yo debo no olvidarlo. Esa es mi tarea hoy. Al recordar Su Presencia, recuerdo que estoy a salvo y que no hay nada que temer. Continúa leyendo LECCIÓN 245. Tu paz está conmigo, Padre. Estoy a salvo.

LECCIÓN 242. Este día se lo dedico a Dios. Es el regalo que le hago.

Comentario: Nos entregamos profundamente a una oración dónde lo único que pedimos es aceptar Su Amor, el cual, todo lo es. No tenemos necesidad de nada más, aunque parezca que la vida y el mundo demanden un sin fin de cosas, lo único que completa y da sentido, es el Amor que proviene de Dios. Continúa leyendo LECCIÓN 242. Este día se lo dedico a Dios. Es el regalo que le hago.

LECCIÓN 226. Mi hogar me aguarda. Me apresuraré a llegar a él.

Comentario: No le daré valor a mis juicios, ni buscaré atacar como un medio para conseguir algo. Dejaré a un lado los planes y las estrategias y entregaré este mundo a mi Guía. Entregaré a sí mismo todas mis creencias, y aceptaré con gusto no saber el significado de nada, incluso, la idea que tengo de mi mismo me retrasa. La entrego también. Continúa leyendo LECCIÓN 226. Mi hogar me aguarda. Me apresuraré a llegar a él.

LECCIÓN 223. Dios es mi vida. No tengo otra vida que la Suya.

Comentario: Mí decisión de verme Santo me orienta hacia el perdón de mis propias ilusiones, de mis creencias falsas. Y así libero mi mente y puedo aceptar la Voluntad de Dios. Lo único que me separa de mí inocencia son mis propios juicios, pero como tales, siempre son parciales y por ende, son sólo una interpretación basada en una perspectiva. Acepto su invalidez para aceptar el juicio del Espíritu Santo el cual carece de parcialidad, pues proviene de Dios. Continúa leyendo LECCIÓN 223. Dios es mi vida. No tengo otra vida que la Suya.