Comentario: Mí decisión de verme Santo me orienta hacia el perdón de mis propias ilusiones, de mis creencias falsas. Y así libero mi mente y puedo aceptar la Voluntad de Dios. Lo único que me separa de mí inocencia son mis propios juicios, pero como tales, siempre son parciales y por ende, son sólo una interpretación basada en una perspectiva. Acepto su invalidez para aceptar el juicio del Espíritu Santo el cual carece de parcialidad, pues proviene de Dios. Continúa leyendo LECCIÓN 223. Dios es mi vida. No tengo otra vida que la Suya.