LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.
Comentario: La imagen que el Hijo de Dios forjó para sí mismo, con la cual se identifica, la forjó para poder soñar que era algo que no puede ser. En el sueño, necesita dicha imagen, de lo contrario, no podría soñar. Mas, el dolor y la soledad le acosan, pues es un sueño amargo. Aquello con lo que se identifica, intenta por todos los medios revertir el dolor, mas no por medio del despertar, sino corrigiendo el sueño. Continúa leyendo LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.
