LECCIÓN 266. Mi santo Ser mora en ti, Hijo de Dios.
Comentario: Cuando te unes a la visión del Espíritu Santo, no ves más que a tu propio Ser. ¿Qué otra cosa desearías ver? La oposición finaliza, el desencuentro y la confrontación ya no tienen lugar, pues eres tú mismo, siempre y en todas partes. Continúa leyendo LECCIÓN 266. Mi santo Ser mora en ti, Hijo de Dios.
LECCIÓN 265. Lo único que veo es la mansedumbre de la creación.
Comentario: Que la paz tome el lugar que le corresponde en mí. Que el amor sea mi guía y mi propósito. Que recuerde que lo que ando buscando es la inocencia que ya habita en mí. En cada uno de mis pensamientos, se encuentra la posibilidad de una bendición universal, y ese es el camino que quiero recorrer. Continúa leyendo LECCIÓN 265. Lo único que veo es la mansedumbre de la creación.
LECCIÓN 264. El Amor de Dios me rodea.
Comentario: Hoy cerramos los ojos al mundo, a los juicios y a toda creencia absurda, y abrimos la visión interna, la luz del amor en nuestra mente. Esta visión espiritual, nos conduce de regreso a nuestro Hogar, pues abre camino al recuerdo y al reconocimiento de la Verdad y del Amor que Dios tiene por Su Hijo. Continúa leyendo LECCIÓN 264. El Amor de Dios me rodea.
LECCIÓN 263. Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas.
Comentario: Si lo permites, la luz puede irradiar desde tus manos, imprimir en cada sonido y cada imagen su huella, rodear cada pensamiento y acunar toda emoción. Ten fe, pues la luz ya está aquí, y nunca te abandonará. Continúa leyendo LECCIÓN 263. Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas.
LECCIÓN 262. No dejes que hoy perciba diferencias.
Comentario: ¿Para qué ibas a cargar con el peso de forjar una identidad personal? ¿No es acaso una forma de defensa, algo que parece que el mundo te obliga a tener y mejorar todo el tiempo? Piensa por un instante dejar todo ese ruido, y simplemente pon el propósito del amor en tu mente. Siente la diferencia, la liviandad que te ofrece «sólo amar», sin cumplir con más requisitos, ni internos, ni externos. Continúa leyendo LECCIÓN 262. No dejes que hoy perciba diferencias.
¿Qué es el cuerpo? Lección 261.
Comentario: Mi identidad reside en Dios. Estaré buscando hasta no aceptar que soy su Hijo, y como tal, no puedo ser diferente de mi fuente. El Amor me creó a semejanza de sí mismo. Continúa leyendo ¿Qué es el cuerpo? Lección 261.
LECCIÓN 260. Que recuerde que Dios me creó.
Comentario: Hazte un momento para reencontrarte en lo profundo de tu Ser, con esta información. Deja que llegue a todos los rincones de tu mente, e incluye todas tus percepciones. No dejes nada afuera. No excluyas ningún pensamiento, lleva todo ante el altar interior, para que allí mismo se purifique y sólo quede la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 260. Que recuerde que Dios me creó.
LECCIÓN 259. Que recuerde que el pecado no existe.
Comentario: Sólo veo mis propios pensamientos. Puedo pensar que estoy sólo, separado y a la deriva contra el mundo, o puedo pensar que soy uno con mi Creador, y todo aquello que me rodea, pues no hay nada separado de mí. Según lo que elija pensar, así veré, experimentaré y me comportaré. Continúa leyendo LECCIÓN 259. Que recuerde que el pecado no existe.
LECCIÓN 258. Que recuerde que Dios es mi objetivo.
Comentario: Lo único que deseo es recordar la relación que tengo contigo Padre. ¿Qué más es necesario cuando todo lo que hace a mi felicidad y a mi Ser se encuentra allí? ¿Qué podría substituir tal plenitud? Que recuerde que Tú no estás lejos, ni fuera de mí, que no eres ajeno ni extraño a mi Ser, sino que mi Ser es una extensión plena y completa de Ti. Continúa leyendo LECCIÓN 258. Que recuerde que Dios es mi objetivo.
LECCIÓN 257. Que no me olvide de mi propósito.
Comentario: A medida que transcurren las horas del día, que mi mente se mantenga firme en su propósito de recordar el amor que es. Que no busque otra cosa, justificando así desviaciones innecesarias de mi propósito. Sólo tengo que darme el tiempo suficiente para escuchar la Voz que habla en favor de la paz. Continúa leyendo LECCIÓN 257. Que no me olvide de mi propósito.
