LECCIÓN 359. La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana, toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.
Comentario: La paz renace en cada cambio de percepción con respecto a ti mismo y a tu hermano. En el reconocimiento de que la interpretación que estabas albergando en tu corazón no era la correcta, pues alguien ganaba y otro perdía, en ese mismo reconocimiento comienzas a aceptar el error, y por tanto la posibilidad de corrección. Tan sólo con solicitarla, ésta llegará, pues liberarte de los efectos del error es un regocijo para ti y para el mismo Cielo, que no sabe nada de errores. Sin embargo, la dicha refulge en los corazones liberados que el Cielo mismo acoge. Continúa leyendo LECCIÓN 359. La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana, toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.
