LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.
Ciertamente tú eres el Santo Hijo de Dios. Y en ti reside sólo la luz y el amor. Aunque todo el universo lo sepa, si tú no lo aceptas, no tiene sentido para ti. Y vivirás ajeno a toda la belleza que reside en ti hasta que lo puedas aceptar. No temas, pues la belleza no se pierde ni cambia con el tiempo, tampoco la luz deja de brillar y tu santidad continúa inmaculada. Continúa leyendo LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.
