LECCIÓN 262. No dejes que hoy perciba diferencias.

Comentario: ¿Para qué ibas a cargar con el peso de forjar una identidad personal? ¿No es acaso una forma de defensa, algo que parece que el mundo te obliga a tener y mejorar todo el tiempo? Piensa por un instante dejar todo ese ruido, y simplemente pon el propósito del amor en tu mente. Siente la diferencia, la liviandad que te ofrece «sólo amar», sin cumplir con más requisitos, ni internos, ni externos. Continúa leyendo LECCIÓN 262. No dejes que hoy perciba diferencias.

LECCIÓN 260. Que recuerde que Dios me creó.

Comentario: Hazte un momento para reencontrarte en lo profundo de tu Ser, con esta información. Deja que llegue a todos los rincones de tu mente, e incluye todas tus percepciones. No dejes nada afuera. No excluyas ningún pensamiento, lleva todo ante el altar interior, para que allí mismo se purifique y sólo quede la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 260. Que recuerde que Dios me creó.

LECCIÓN 252. El Hijo de Dios es mi Identidad.

Comentario: Tu identidad no depende de tu entendimiento actual. De hecho, está mucho más allá de lo que se puede concebir en el tiempo y el espacio, y sin embargo, te pertenece ahora mismo. Es a través de Su Amor, que puedes vislumbrar lo que significa. Abre tu mente y tu corazón a la luz infinita de Su Amor por ti, y no hagas nada más. Continúa leyendo LECCIÓN 252. El Hijo de Dios es mi Identidad.

Recuerda 9

«Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador. Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto. Mediante tu santidad el poder … Continúa leyendo Recuerda 9

LECCIÓN 250. Que no vea ninguna limitación en mí.

Comentario: Si veo egos, estoy viendo a través de mí propio ego. La elección que debo tomar trata acerca de qué es lo que deseo ver. Allí mismo radica la razón de lo que veo. Y todo lo que deseo tiene que ver con lo que creo ser. Si creo ser un ser limitado, veré y desearé en función de ello. Continúa leyendo LECCIÓN 250. Que no vea ninguna limitación en mí.

LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.

Ciertamente tú eres el Santo Hijo de Dios. Y en ti reside sólo la luz y el amor. Aunque todo el universo lo sepa, si tú no lo aceptas, no tiene sentido para ti. Y vivirás ajeno a toda la belleza que reside en ti hasta que lo puedas aceptar. No temas, pues la belleza no se pierde ni cambia con el tiempo, tampoco la luz deja de brillar y tu santidad continúa inmaculada. Continúa leyendo LECCIÓN 246. Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.