LECCIÓN 298. Te amo, Padre, y amo también a Tu Hijo.
Comentario: Cuando Tú eres mi única meta, puedo estar seguro de que Tu Paz me guiará y marcará el camino. Mi mente se fija dulcemente en Tu Amor, y así mi paso se vuelve sereno y una fuente de bendición para todos. Continúa leyendo LECCIÓN 298. Te amo, Padre, y amo también a Tu Hijo.
