Confusión de niveles (1) Percepción, mundo y Realidad.

Como estudiantes de Un Curso De Milagros nos enfrentamos cotidianamente con la necesidad de trascender la dualidad. El sistema de pensamiento del ego es dualista, y muy a su pesar, la enseñanza ofrecida en el curso, lo desnuda y trasciende completamente, transportándonos al umbral del no dualismo o Unicidad. Sin embargo, da su pelea, intentando deformar o realizar determinados pactos donde el dualismo o ideas conflictivas permanecen vigentes, junto a concepciones holísticas o más integrales, pero aún dualistas.

“Las leyes de Dios no pueden gobernar directamente en un mundo regido por la percepción, pues un mundo así no pudo haber sido creado por la Mente para la cual la percepción no tiene sentido. 2Sus leyes, no obstante, se ven reflejadas por todas partes. 3No es que el mundo donde se ven reflejadas sea real en absoluto. 4Es real sólo porque Su Hijo cree que lo es, y Dios no pudo permitirse a Sí Mismo separarse completamente de lo que Su Hijo cree. 5Él no pudo unirse a la demencia de Su Hijo, pero sí pudo asegurarse de que Su cordura lo acompañase siempre, para que no se pudiese perder eternamente en la locura de su deseo.” Un Curso de Milagros, Cap. 25, III.

La confusión de niveles es simplemente el intento de hacer que ciertas ilusiones posean algún valor o grado de realidad. La mayoría de las veces, la raíz de este error es la presión que ejercen las percepciones sobre nuestro entendimiento o lo que es lo mismo, la identificación con las mismas (soy y respondo a lo que veo, escucho, toco, etc.). El problema aquí es que basamos nuestro entendimiento en las percepciones. Es decir, en base a darles orden, jerarquía y una serie de cualidades más, vamos confeccionando un “mapa”. Ese mapa, son lo que el curso llama “las leyes del mundo” y se vuelven nuestra forma de ver y entender todos los acontecimientos.
Conclusión: lo que vemos según este sistema de pensamiento es coherente, mas es falso. Otra cita de la misma sección:

… la ley fundamental de la percepción: ves lo que crees que está ahí, y crees que está ahí porque quieres que lo esté. 4La percepción no está regida por ninguna otra ley que ésa. 5Todo lo demás se deriva de ella, para sustentarla y darle apoyo.”

Tienes poder y lo usas, mas te confundes y aprisionas con él… 

¿Por qué es falso el sistema de pensamiento que ofrece el ego? Porque está invertido, limitado a una interpretación errónea y constreñido a la fragmentación continua. Primero decides lo que quieres experimentar y después lo pones en práctica y todo el universo responde a ese llamado, porque aunque dormido, sigues siendo el Hijo de Dios. Las percepciones confirman tu propósito. Las vivencias sólo confirman tu decisión acerca del mundo, de ti y de Dios. Por ello no pueden ser la fuente del conocimiento.

Naturalmente te preguntarás, “¿por qué elegiría experimentar dolor o verlo? Si yo soy el que decide lo que quiero experimentar, no quiero sufrir”. Eso es tan cierto como que mientras te identifiques con el ego, un ente que no está unido a nada y que lucha por sobrevivir, que está encerrado en un cuerpo a la deriva en el universo, y que pocas veces ve más allá de sus necesidades inmediatas, no entenderás nada cabalmente, ni te conocerás a ti mismo en tu Realidad. 

Cuando te estás adentrando en la práctica espiritual, comienzas a experimentar un desfasaje entre lo que se te ha enseñado toda la vida y lo que ofrece este nuevo conocimiento. Comparar la sabiduría que está ubicada más allá de este mundo, con lo aprendido en él, provoca confusión.

La visión del ego suprime, distorsiona y sustituye a la de Dios. La del Espíritu Santo, unifica, perdonando lo que no es verdad y aceptando lo que sí lo es. Y por último no menor, para que las leyes del ego se verifiquen completamente, tienes que ser un cuerpo, para las enseñanzas espirituales no lo eres, y es preciso que puedas trascender, o por lo menos expandir tu noción de cuerpo, para que la enseñanza tenga sentido y no sea una mera proposición filosófica llena de contradicciones.

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2 comentarios en “Confusión de niveles (1) Percepción, mundo y Realidad.

  1. La lucha permanente con el ego, es el resultado de nuestra indecisión, asi estemos convencidos de nuestro camino. Por algún motivo no terminamos de aceptar quien somos y con esto confirmamos la existencia inexistente del ego.
    Gracias Diego por tu trabajo.

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