LECCIÓN 336. El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

Comentario: La idea de la separación llega a su fin, y con ello, el final del sufrimiento y el dolor. Toda falta de entendimiento, todo conflicto, y todo pesar, tan sólo requieren perdón para ser subsanados. El perdón da paso a un estado, que no requiere ejemplos ni explicación, pues por si mismo proporciona todas las respuestas y elimina toda duda. Está más allá de la percepción, pues la reorganiza en función de la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 336. El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

LECCIÓN 335. Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

Comentario: Eres libre, y siempre lo fuiste y serás. No te parece así, pues has decidido aprisionarte a ti mismo con ilusiones. Y así has puesto a tus hermanos en la misma cárcel que tú. Y al verte aprisionado, crees ser culpable de algo. Mas, déjame decirte que estás equivocado, viviendo a través de un error, creyendo que es real, y que sus efectos son reales. Continúa leyendo LECCIÓN 335. Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

LECCIÓN 334. Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.

Comentario: El perdón va más allá de tus ilusiones, pues te une a tus hermanos en el Amor del Espíritu. No puedes forjar o sostener ilusiones si perdonas, pues mediante el perdón, toda sensación de diferencia, de carencia y limitación, se desvanece para dar paso a la eterna igualdad del Hijo. Así los efectos de la separación se cancelan en tu mente, pues, lo que es lo mismo, es Uno. Continúa leyendo LECCIÓN 334. Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.

LECCIÓN 333. El perdón pone fin al sueño de conflicto.

Comentario: La condición del sueño es tal, que sin una luz tan poderosa como la del perdón, que proviene desde más allá del propio sueño, despertar sería casi imposible. Tú crees en el sueño, le asignas valor a cada cosa y te comportas como si todo ello fuese cierto, y así tú te vuelves parte del sueño. Pasas de un sueño a otro, sin darte cuenta, pues tu mente aún no está centrada en terminar el sueño. Continúa leyendo LECCIÓN 333. El perdón pone fin al sueño de conflicto.

LECCIÓN 332. El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.

Comentario: En cada situación y en cada pensamiento, es posible tomar una decisión que nos lleve más cerca de la conciencia de Su Amor. ¿Si el propósito de mis días y de mis horas fuese encontrarlo a Él, de qué tendría que preocuparme? El miedo proviene únicamente por estar obrando en función de las ilusiones. Continúa leyendo LECCIÓN 332. El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.

¿Qué es el ego? Lección 331.

Comentario: El perdón cancela los efectos que una vez creí, tuvo la ilusión. Los cancela en mi mente, y por ende mi percepción se clarifica, y donde antes veía dolor, ahora veo paz. No es éste un proceso intelectual, sino una corrección en un nivel más profundo, allí donde la mente toma la decisión. Por tanto, la comprensión y paz que trae el perdón, es mucho más abarcadora que un simple proceso intelectual de lo que está bien o mal, lo adecuado, etc.. Continúa leyendo ¿Qué es el ego? Lección 331.

LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.

Comentario: La imagen que el Hijo de Dios forjó para sí mismo, con la cual se identifica, la forjó para poder soñar que era algo que no puede ser. En el sueño, necesita dicha imagen, de lo contrario, no podría soñar. Mas, el dolor y la soledad le acosan, pues es un sueño amargo. Aquello con lo que se identifica, intenta por todos los medios revertir el dolor, mas no por medio del despertar, sino corrigiendo el sueño. Continúa leyendo LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.

LECCIÓN 329. He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.

Comentario: Podemos encontrar en nosotros el reflejo, el recuerdo, la certeza de nuestra unión e identidad compartida con Dios. Tal vez nuestra atención esté centrada en cuestiones de índole práctica, de los objetos y las formas. Sin embargo, una vez que nos detenemos un instante y alzamos la mirada, esta reminiscencia viene a nosotros como una sutil caricia. Continúa leyendo LECCIÓN 329. He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.