LECCIÓN 322. Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
Comentario: Debo aceptar la plenitud del Amor de Dios, el cual en su Voluntad, para todo lo creado, es Amor sin condición. Nada que no sea esto en mi mente, y nada que no refleje esta condición, puede ser un regalo de Dios. Y si no es un regalo de Dios, es un regalo del ego. Continúa leyendo LECCIÓN 322. Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
