LECCIÓN 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?

Comentario: Las ilusiones son intentos de substituir la realidad por una versión que se adapte mejor al entendimiento de tu propio ego. Ese entendimiento está seriamente limitado a lo que crees ser, mientras te percibes como un ego, y a cómo funciona el mundo, las relaciones y todas las cosas según su versión fragmentada y sin amor. Continúa leyendo LECCIÓN 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?

LECCIÓN 269. Mi vista va en busca de la faz de Cristo.

Comentario: Quiero dejar a un lado mis interpretaciones, las cuales me separan de la verdad. Debo renunciar a pensar sin amor, a que los resultados y los caminos estén desprovistos de amor. Sólo quiero escuchar Su Voz y ver lo que Él ve, y para ello debo aceptar su guía. Continúa leyendo LECCIÓN 269. Mi vista va en busca de la faz de Cristo.

LECCIÓN 249. El perdón pone fin a todo sufrimiento y a toda sensación de pérdida.

Comentario: La falta de perdón es la causa de todo pesar. Allí dónde la mente se coloca en un lugar de dolor y carencia, se ha negado a sí misma, y lo único que puede hacer para enmendar eso, es deshacer la creencia que dio lugar a semejante estado. Continúa leyendo LECCIÓN 249. El perdón pone fin a todo sufrimiento y a toda sensación de pérdida.

LECCIÓN 248. Lo que sufre no forma parte de mí.

Comentario: Las creencias que albergo sobre mí, son falsas, porque he forjado mi identidad separado de Dios. Nada de lo que creo sobre mí es real, porque no es un pensamiento que haya pensado con Dios. ¿Qué es lo que veo entonces? Si no es el Hijo de Dios pleno e integro, no estoy viendo nada. Continúa leyendo LECCIÓN 248. Lo que sufre no forma parte de mí.

Ego y culpabilidad (2) No somos víctimas del ego

… pues el ego es una idea y depende de la mente que la piensa. No es autónoma, no tiene poder, ni puede hacer nada a la mente que la piensa a no ser que la mente se confunda con la propia idea y sueñe el daño. El ego no es nada. Sólo representa la ilusión de separación, la cual puede ser abandonada, no por medio de la debilidad, sino por medio de la fortaleza que reside en el amor. Continúa leyendo Ego y culpabilidad (2) No somos víctimas del ego