LECCIÓN 344. Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.

Comentario: No puedes sino dar, y das continuamente. Elige lo que quieres dar, y verás la fortaleza renacer en ti, porque reconocerás que no eres rehén de nadie, sino un dador como tu Padre. Dar es compartir, y puedes compartir tu estado mental, tus decisiones, tus pensamientos. Las formas son muchas, pero el contenido es muy simple. Estás uniéndote a tu hermano o defendiéndote de él. Continúa leyendo LECCIÓN 344. Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.

LECCIÓN 343. No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios.

Comentario: Nunca Dios te quitaría algo, porque Él es el que da, nunca te dejaría desamparado porque Él es el que crea en el amor, nunca permitiría el sacrificio, pues Él es el proveedor, y nunca se opondría a tu voluntad porque Él la creó. Si tu voluntad es soñar lo que Él no dispone, no se opondrá, mas tu no podrás evitar los efectos de tu decisión, porque es tu voluntad que así sea. Continúa leyendo LECCIÓN 343. No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios.

LECCIÓN 342. Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.

Comentario: «Hermano, perdóname ahora» Significa, hermano, no veas ilusión en mí y reconoce mi Ser. Esta es una enseñanza que primero prácticamos con Jesús y después extendemos a todos nuestros hermanos. Renunciar a las percepciones falsas sigue presentándose como un desafío, cuando en realidad debería ser un gozo. Continúa leyendo LECCIÓN 342. Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.

LECCIÓN 339. Se me concederá todo lo que pida.

Comentario: Cuando escuchas a tu ego y acompañas su pedido, es claro que estarás pidiendo algo que no te satisfará, pues no te brindará paz, sino una sensación endeble que se desvanece por cualquier cambio, y está a merced de tantas condiciones, que requiere un cuidado y atención continua. Eso no puede ser lo que Dios quiere para su Hijo. Continúa leyendo LECCIÓN 339. Se me concederá todo lo que pida.

LECCIÓN 338. Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.

Comentario: La proyección es un mecanismo de defensa del ego, pues mediante ella, la mente se desentiende de sus propias decisiones y las coloca afuera, responsabilizando así a factores externos, de lo que ella misma ha elegido. El soñador, como parte de su condición, prefiere creer que es el sueño y no él, el que determina las condiciones. Pero en este intento, olvida y no sin su propia complicidad, de que el significado sólo lo puede otorgar la mente, y que sus reacciones están en referencia a los significados que ella misma otorgó. Continúa leyendo LECCIÓN 338. Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.

LECCIÓN 336. El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

Comentario: La idea de la separación llega a su fin, y con ello, el final del sufrimiento y el dolor. Toda falta de entendimiento, todo conflicto, y todo pesar, tan sólo requieren perdón para ser subsanados. El perdón da paso a un estado, que no requiere ejemplos ni explicación, pues por si mismo proporciona todas las respuestas y elimina toda duda. Está más allá de la percepción, pues la reorganiza en función de la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 336. El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

LECCIÓN 335. Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

Comentario: Eres libre, y siempre lo fuiste y serás. No te parece así, pues has decidido aprisionarte a ti mismo con ilusiones. Y así has puesto a tus hermanos en la misma cárcel que tú. Y al verte aprisionado, crees ser culpable de algo. Mas, déjame decirte que estás equivocado, viviendo a través de un error, creyendo que es real, y que sus efectos son reales. Continúa leyendo LECCIÓN 335. Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.