LECCIÓN 354. Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mí.

Comentario: Identifícate con la Verdad y abandona las ilusiones. El Cristo en ti no está dormido, pero mientras elijas creer otra cosa y verte a ti mismo como desposeído, no podrás ser consciente de Él. No tienes que hacer nada, sólo dejar que Él te muestre lo que en verdad eres. Pregúntale a Él y aguarda en silencio su respuesta. Su paz no tardará en llegar. Continúa leyendo LECCIÓN 354. Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mí.

LECCIÓN 353. Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un sólo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros.

Comentario: Entregate por completo a la Verdad y al Amor. Y así no verás más que tu propia luz resplandecer por doquier. No tienes otra función ni otro propósito que este. ¿Qué otra cosa querrías alcanzar? Únete a Cristo en su camino de redención, y volverás a Él en libertad y gloria. Continúa leyendo LECCIÓN 353. Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un sólo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros.

LECCIÓN 352. Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la paz de Dios.

Comentario: Pide a tu Guía interno que te ofrezca su fortaleza, confía en Él y en lo que puedes hacer junto a Él. Él te recuerda tu propio poder, no te está dando nada externo a ti, ni nada que no te pertenezca ya. Continúa leyendo LECCIÓN 352. Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la paz de Dios.

¿Qué soy?. Lección 351.

Comentario: No creas que ver a tu hermano desde los ojos del ego, no te deja a ti sólo y desamparado, atrapado en una «visión» del pasado que se repite una y otra vez. Sólo puedes hacer alianzas y pactos, pero no puedes unirte a él, porque tu mente mora en el pasado. El ego, vive en el pasado y pide fervientemente que se repita constantemente, pues es ahí donde se forjó y busca aún forjarse, y donde encuentra todas la imágenes increíbles de un sueño increíble. Continúa leyendo ¿Qué soy?. Lección 351.

LECCIÓN 350. Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.

Comentario: Un milagro trae consigo un reconocimiento de tu identidad. Al extenderlo, tienes la posibilidad de reafirmarla. Todo milagro ya ha sido concedido, y tan sólo espera tu disposición para recibirlo. Cada vez que lo aceptas, recuerdas el Amor de Dios, y sientes la paz y la felicidad que su recuerdo aporta. Continúa leyendo LECCIÓN 350. Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.

LECCIÓN 349. Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

Comentario: Comienza a ver todas las cosas con gratitud, pues se te ha concedido poder ver más allá del sueño que has fabricado, y con ello, salir de la prisión en la que creíste estar encerrado. Eres libre, aún en sueños, sin embargo, la creencia en el miedo y la separación te han vuelto un esclavo de algo que no existe y que tú mismo has puesto ahí. Se libre y deja de creer en ello, y piensa con tu Maestro el pensamiento que te devolverá la conciencia de tu libertad. Continúa leyendo LECCIÓN 349. Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

LECCIÓN 348. Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

Comentario: El olvido de Su Presencia es la causa de todo pesar. Pues no pensar en Él, es no pensar, y dar lugar a extrañas fabricaciones que de por sí no tienen comienzo, justificación ni solución, aunque la mente queda atrapada en todo ello y más. No sólo le atribuye un inicio y justifica, sino que intenta darle solución, y así cree en la realidad de lo que fabricó, pues lo fabricó creyendo en ello. Continúa leyendo LECCIÓN 348. Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

LECCIÓN 347. La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí.

Comentario: Nuestra identificación con el sueño es tal, que no parece posible que haya algo más que aquello que vemos con nuestros ojos. Nuestra comprensión está acotada, enmarcada en el sueño, y nada que no sea como el propio sueño parece posible. Estamos ciegos, estamos dormidos. Mas se nos asegura, y en lo profundo sabemos que es verdad, que nada tiene porque ser así, ya que depende de una decisión. Continúa leyendo LECCIÓN 347. La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí.

LECCIÓN 346. Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

Comentario: Pareciera que antes de aceptar la paz como un hecho, debo realizar «algo» para lograrla. Como si fuese un trofeo que tengo que ganarme o conseguir a base de un esfuerzo. La paz se me concedió en mi creación, por mi Creador, sin nada a cambio, sino tan sólo por amor. ¿Pondría yo una condición para la paz que Dios no fijó? ¿Con qué motivo haría eso? Continúa leyendo LECCIÓN 346. Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

Comentario: Acepta la Guía del Espíritu Santo, jamás te conducirá por un camino escarpado. Su amor por ti, en el reconocimiento de lo que eres, le infunde la misericordia que tus pensamientos separados nunca te ofrecerán. Cuando creas que una situación se ha vuelto imposible, intolerable, piensa en Él, pues esa será la única solución, ya que el problema comenzó cuando pensaste sin Él. Continúa leyendo LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.