LECCIÓN 232. Permanece en mi mente todo el día, Padre mío.

Comentario: Que mí mente no se aparte de la senda en la cual, el anhelo por la verdad permanece firme e inmaculado. No tengo que hacer otra cosa que pensar en Él, buscarlo a Él, invitarlo a Él. Que ningún juicio nuble mi entendimiento, pues en ello no hay más que ignorancia. Continúa leyendo LECCIÓN 232. Permanece en mi mente todo el día, Padre mío.

LECCIÓN 228. Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar.

Comentario: Hoy acepto que mis juicios acerca de mí mismo son falsos, y ya no tengo más nada que decir al respecto, sino tan sólo entregarlos al Espíritu Santo. No hay nada que pueda hacer con ellos más que negar el valor que les he otorgado, pues no me han llevado a la verdad, sino que la han ocultado. Continúa leyendo LECCIÓN 228. Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar.

LECCIÓN 211. Repaso de la lección 191.

Comentario: Puedes dedicar tu tiempo y tu atención a las creencias que justifican la separación y tratar de refutarlas por medio de algún razonamiento, lo cual es siempre tedioso y te adentra por laberintos difíciles de atravesar. O puedes buscar la luz en ti, el reflejo de Su Amor en ti, y reconocer tu santidad. Así, estableces un punto de partida que te ahorrará interminables búsquedas Continúa leyendo LECCIÓN 211. Repaso de la lección 191.

LECCIÓN 151. Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.

Comentario: No veas en la Verdad algo lejano y abstracto, difícil de entender y difícil de compartir. No juzgues, aquieta tu mente, y espera en silencio, pues la Voz que habla por Dios y tu Ser, te dirá claramente, en una forma que puedas entender y experimentar, que sólo la verdad es verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 151. Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.

LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.

Comentario: Nada más es necesario, recibir la Palabra de Dios es suficiente para todo. Tus dudas, miedos y dolores quedan contemplados en un sólo instante de perfecta comunicación. Donde ni un sólo juicio viene a interponerse entre tu Padre y tú, ni una sola duda se presenta para confundir la amorosa respuesta. Continúa leyendo LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.

LECCIÓN 118. Repaso de las lecciones 105 – 106

Comentario: Sólo en la quietud podrás escuchar, y sólo en ella dejarás de inventar substitutos de tu atracción y Amor por Dios. Eso es lo único que en verdad andas buscando, porque por más diversas formas que tome tu «conciencia de carencia», esta es la primer «carencia» que jamás hubo: Amor. Continúa leyendo LECCIÓN 118. Repaso de las lecciones 105 – 106