LECCIÓN 360. Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que a través nuestro, el mundo sea bendecido con paz.

Comentario: Que el pensamiento de paz sea todo abarcador, y que mi mente en serena y liviana actitud, se disponga a recibir la Paz que me fue dada. Y que la Paz sea, pues es la Voluntad de Dios y la mía también. Continúa leyendo LECCIÓN 360. Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que a través nuestro, el mundo sea bendecido con paz.

LECCIÓN 359. La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana, toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.

Comentario: La paz renace en cada cambio de percepción con respecto a ti mismo y a tu hermano. En el reconocimiento de que la interpretación que estabas albergando en tu corazón no era la correcta, pues alguien ganaba y otro perdía, en ese mismo reconocimiento comienzas a aceptar el error, y por tanto la posibilidad de corrección. Tan sólo con solicitarla, ésta llegará, pues liberarte de los efectos del error es un regocijo para ti y para el mismo Cielo, que no sabe nada de errores. Sin embargo, la dicha refulge en los corazones liberados que el Cielo mismo acoge. Continúa leyendo LECCIÓN 359. La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana, toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.

LECCIÓN 358. Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su respuesta es la única que realmente deseo.

Comentario: Pedir ilusiones es pedir nada, sin embargo, tras cada petición, el deseo de paz puede ser contemplado si éste está ahí. Una mente dividida está confundida con respecto a lo que más le conviene, por ello, acude en paz y con alegría a la Voz que te recuerda tu Verdad, tu Luz y tu Ser. En Él encontrarás la respuesta, pues Él es la respuesta. Restablecer tu comunicación con Su Voz, te colmará en todo aspecto. Continúa leyendo LECCIÓN 358. Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su respuesta es la única que realmente deseo.

LECCIÓN 357. La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo en primer lugar con milagros, y retornando luego a nosotros para ser ella misma.

Comentario: La luz que ves en tu hermano, es la tuya propia, pues hay solo una Luz, la cual es compartida. Si no la ves, es que estas contemplando tu propia obscuridad, que buscas compartir, mas no puedes, sino tan sólo imponer como proyección. Así recubres la luz, y quedas a obscuras aún frente al Hijo de Dios, porque sólo estás viendo tu propio miedo. ¡Déjalo ya! ¡El miedo no te ofrece nada! Sólo la Luz te da lo que tú ya eres y eso es lo único que puedes dar, y lo único que buscas. Continúa leyendo LECCIÓN 357. La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo en primer lugar con milagros, y retornando luego a nosotros para ser ella misma.

LECCIÓN 356. La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él.

Comentario: Elimina toda culpa llamando a la Verdad en tu mente. Toda restricción y carencia quedan desechadas ante la Luz de la Realidad del Amor. ¿Querrías evitar esto, con pensamientos que tu Padre no piensa de ti ni de la Creación? ¿Mantendrías pensamientos de obscuridad ante su Luz, con qué propósito? Ya puedes abandonar lo que no es nada, sin temor, pues no hay pérdida dejando el pensamiento del dolor atrás. El Amor te conduce hasta Él y te recibe en Él. Esa es Su Voluntad, que sea la tuya también. Continúa leyendo LECCIÓN 356. La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él.

LECCIÓN 355. La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?

Comentario: Sólo el ego desplaza al futuro lo que tienes a disposición ahora. La manera en que esto ocurre es creyendo en él. Deja de decirte a ti mismo que eres lo que no eres. En cambio, dite a ti mismo que eres lo que eres, el Hijo de Dios. Y di también al Espíritu Santo, que te ofrezca el recuerdo intacto de tu Ser, y Su fortaleza, para aceptarlo. Continúa leyendo LECCIÓN 355. La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?