LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

Comentario: Acepta la Guía del Espíritu Santo, jamás te conducirá por un camino escarpado. Su amor por ti, en el reconocimiento de lo que eres, le infunde la misericordia que tus pensamientos separados nunca te ofrecerán. Cuando creas que una situación se ha vuelto imposible, intolerable, piensa en Él, pues esa será la única solución, ya que el problema comenzó cuando pensaste sin Él. Continúa leyendo LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

LECCIÓN 328. Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.

Comentario: Si acepto tu Guía no puedo perderme, si acepto Tu protección y cuidado, no tengo nada que temer, si acepto Tu Amor, no me sentiré desamparado. Si puedo aceptar Tu Paternidad, podré aceptar que soy Tu Hijo. Continúa leyendo LECCIÓN 328. Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.

LECCIÓN 317. Sigo el camino que se me ha señalado.

Comentario: Debo acudir al nivel de la causa, pues en el nivel del efecto, no puedo asumir mi papel. Sólo en el nivel de la causa puedo ser guiado, sólo en el lugar donde se toman las decisiones es pertinente la guía. Todo lo demás sucede naturalmente, como efecto de una decisión consistente y unificada en el propósito ofrecido por el Espíritu Santo. Continúa leyendo LECCIÓN 317. Sigo el camino que se me ha señalado.

No te valgas del miedo para deshacer el miedo

El perdón que se aprende de mí no se vale del miedo para deshacer el miedo. Ni tampoco otorga realidad a lo que es irreal para más tarde destruirlo. Perdonar a través del Espíritu Santo consiste en mirar más allá del error desde un principio, haciendo que, de esta manera, nunca sea real para ti. Un Curso de Milagros Continúa leyendo No te valgas del miedo para deshacer el miedo

LECCIÓN 228. Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar.

Comentario: Hoy acepto que mis juicios acerca de mí mismo son falsos, y ya no tengo más nada que decir al respecto, sino tan sólo entregarlos al Espíritu Santo. No hay nada que pueda hacer con ellos más que negar el valor que les he otorgado, pues no me han llevado a la verdad, sino que la han ocultado. Continúa leyendo LECCIÓN 228. Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar.

LECCIÓN 227. Éste es el instante santo de mi liberación.

Comentario: Confía plenamente en la guía que se te ofrece, pues ella proviene de Aquel que te ama totalmente. No temas no saber cómo, sólo dedícate a entregar tus metas y tus creencias, poniendo así tu voluntad a disposición de tu Guía, para que éste la armonice con la Voluntad del Padre. Continúa leyendo LECCIÓN 227. Éste es el instante santo de mi liberación.