LECCIÓN 274. Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo de nada.

Comentario: Si tu mente está en busca del reflejo de Dios, eso es lo que verá. Si pides que los juicios que te separan de la experiencia de amor se desvanezcan, dejarán de tener valor y desaparecerán. Si quieres ver en tu hermano a un mensajero del amor, él tomará tu pedido con gusto y sólo evocará en ti amor y perdón. Continúa leyendo LECCIÓN 274. Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo de nada.

LECCIÓN 273. Mía es la quietud de la paz de Dios.

Comentario:Toma este mismo instante para aceptar la paz. No esperes comprender más nada, pues no es necesario, simplemente decide, dedica, acepta éste instante como el instante de paz que deseas. Olvídate del momento siguiente. Sólo ocúpate de éste instante. Continúa leyendo LECCIÓN 273. Mía es la quietud de la paz de Dios.

La mente que ha sanado…

«La mente que ha sanado no planifica. Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le asignan. Descansa serena … Continúa leyendo La mente que ha sanado…

LECCIÓN 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?

Comentario: Las ilusiones son intentos de substituir la realidad por una versión que se adapte mejor al entendimiento de tu propio ego. Ese entendimiento está seriamente limitado a lo que crees ser, mientras te percibes como un ego, y a cómo funciona el mundo, las relaciones y todas las cosas según su versión fragmentada y sin amor. Continúa leyendo LECCIÓN 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?

LECCIÓN 267. Mi corazón late en la paz de Dios.

Comentario: Tu relación con Dios es tu Hogar, la morada de tu plenitud y de tu paz. ¿Para qué substituirla con ilusiones, si no tienes más que invocar Su Nombre para estar con Él? No te dejes engañar por las tentaciones del ego, pues nada de ello es consistente, y se desvanece al tiempo que tú no le das el valor que no tiene. Continúa leyendo LECCIÓN 267. Mi corazón late en la paz de Dios.