LECCIÓN 10. Mis pensamientos no significan nada.

Esta idea es aplicable a todos los pensamientos de los que eres – o te vuelves – consciente durante las sesiones de práctica. La razón de que se pueda aplicar a todos ellos es que no son tus pensamientos reales. Hemos hecho esta distinción con anterioridad, y la volveremos a hacer de nuevo. Todavía no tienes base de comparación. Cuando la tengas, no te cabrá … Continúa leyendo LECCIÓN 10. Mis pensamientos no significan nada.

LECCIÓN 9. No veo nada tal como es ahora.

Esta idea es, obviamente, la consecuencia lógica de las dos anteriores. Pero si bien es posible que la puedas aceptar intelectualmente, es muy probable que todavía no signifique nada para ti. De todas formas, el entendimiento no es necesario a estas alturas. De hecho, reconocer que no entiendes es un requisito previo para erradicar tus falsas ideas. Estos ejercicios tienen que ver con la práctica, … Continúa leyendo LECCIÓN 9. No veo nada tal como es ahora.

LECCIÓN 8. Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

Esta idea es, obviamente, la razón de que veas únicamente el pasado. En realidad nadie ve nada. Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera. El hecho de que la mente esté absorbida con el pasado es la causa del concepto erróneo acerca del tiempo de que adolece tu visión. Tu mente no puede captar el presente, que es el único tiempo que … Continúa leyendo LECCIÓN 8. Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

LECCIÓN 6. Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

Los ejercicios que se han de llevar a cabo con esta idea son muy similares a los anteriores. Es necesario, una vez más, que para cualquier aplicación de la idea de hoy nombres muy concretamente la forma de disgusto de que se trate (ira, miedo, preocupación, depresión, etc.), así como lo que percibes como su causa. Por ejemplo: Estoy enfadado con ___ porque veo algo … Continúa leyendo LECCIÓN 6. Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

LECCIÓN 5. Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

Esta idea, al igual que la anterior, puede aplicarse a cualquier persona, situación o acontecimiento que creas que te está causando dolor. Aplícala específicamente a lo que, según tú, es la causa de tu disgusto, y usa, para describir el sentimiento que te afecta, el término que te parezca más preciso. El disgusto puede manifestarse en forma de miedo, preocupación, depresión, ansiedad, ira, odio, celos … Continúa leyendo LECCIÓN 5. Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

LECCIÓN 4. Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy. Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que cruzan tu mente durante un minuto más o menos. Luego aplícales la idea. Si ya eres consciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea. No obstante, no selecciones sólo los pensamientos que a tu … Continúa leyendo LECCIÓN 4. Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

LECCIÓN 3. No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

Aplica esta idea de la misma manera que las anteriores, sin hacer distinciones de ninguna clase. Cualquier cosa que veas se convierte en el objeto adecuado para la aplicación de la idea. Asegúrate de no cuestionar si algo es adecuado o no para aplicarle la idea. En estos ejercicios no se trata de juzgar. Cualquier cosa es adecuada si la ves. Tal vez algunas de … Continúa leyendo LECCIÓN 3. No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

Entrar al dolor, para trascender.

«No quiero ver» es la afirmación natural del ego. No quiero ver el dolor, el resentimiento, la tensión, la ira, el miedo. Si no rompo el «confort» de un equilibrio con la limitación o el miedo, no hay transformación. Honestamente aceptemos que generamos esos equilibrios. Si no los reconocemos, es imposible soltarlos y trascenderlos.  El ego siempre te dirá, «así está bien, aquí estamos bien, … Continúa leyendo Entrar al dolor, para trascender.