LECCIÓN 349. Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

Comentario: Comienza a ver todas las cosas con gratitud, pues se te ha concedido poder ver más allá del sueño que has fabricado, y con ello, salir de la prisión en la que creíste estar encerrado. Eres libre, aún en sueños, sin embargo, la creencia en el miedo y la separación te han vuelto un esclavo de algo que no existe y que tú mismo has puesto ahí. Se libre y deja de creer en ello, y piensa con tu Maestro el pensamiento que te devolverá la conciencia de tu libertad. Continúa leyendo LECCIÓN 349. Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

LECCIÓN 348. Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

Comentario: El olvido de Su Presencia es la causa de todo pesar. Pues no pensar en Él, es no pensar, y dar lugar a extrañas fabricaciones que de por sí no tienen comienzo, justificación ni solución, aunque la mente queda atrapada en todo ello y más. No sólo le atribuye un inicio y justifica, sino que intenta darle solución, y así cree en la realidad de lo que fabricó, pues lo fabricó creyendo en ello. Continúa leyendo LECCIÓN 348. Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

LECCIÓN 347. La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí.

Comentario: Nuestra identificación con el sueño es tal, que no parece posible que haya algo más que aquello que vemos con nuestros ojos. Nuestra comprensión está acotada, enmarcada en el sueño, y nada que no sea como el propio sueño parece posible. Estamos ciegos, estamos dormidos. Mas se nos asegura, y en lo profundo sabemos que es verdad, que nada tiene porque ser así, ya que depende de una decisión. Continúa leyendo LECCIÓN 347. La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí.

LECCIÓN 346. Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

Comentario: Pareciera que antes de aceptar la paz como un hecho, debo realizar «algo» para lograrla. Como si fuese un trofeo que tengo que ganarme o conseguir a base de un esfuerzo. La paz se me concedió en mi creación, por mi Creador, sin nada a cambio, sino tan sólo por amor. ¿Pondría yo una condición para la paz que Dios no fijó? ¿Con qué motivo haría eso? Continúa leyendo LECCIÓN 346. Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

Comentario: Acepta la Guía del Espíritu Santo, jamás te conducirá por un camino escarpado. Su amor por ti, en el reconocimiento de lo que eres, le infunde la misericordia que tus pensamientos separados nunca te ofrecerán. Cuando creas que una situación se ha vuelto imposible, intolerable, piensa en Él, pues esa será la única solución, ya que el problema comenzó cuando pensaste sin Él. Continúa leyendo LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

LECCIÓN 344. Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.

Comentario: No puedes sino dar, y das continuamente. Elige lo que quieres dar, y verás la fortaleza renacer en ti, porque reconocerás que no eres rehén de nadie, sino un dador como tu Padre. Dar es compartir, y puedes compartir tu estado mental, tus decisiones, tus pensamientos. Las formas son muchas, pero el contenido es muy simple. Estás uniéndote a tu hermano o defendiéndote de él. Continúa leyendo LECCIÓN 344. Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.

LECCIÓN 343. No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios.

Comentario: Nunca Dios te quitaría algo, porque Él es el que da, nunca te dejaría desamparado porque Él es el que crea en el amor, nunca permitiría el sacrificio, pues Él es el proveedor, y nunca se opondría a tu voluntad porque Él la creó. Si tu voluntad es soñar lo que Él no dispone, no se opondrá, mas tu no podrás evitar los efectos de tu decisión, porque es tu voluntad que así sea. Continúa leyendo LECCIÓN 343. No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios.

LECCIÓN 342. Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.

Comentario: «Hermano, perdóname ahora» Significa, hermano, no veas ilusión en mí y reconoce mi Ser. Esta es una enseñanza que primero prácticamos con Jesús y después extendemos a todos nuestros hermanos. Renunciar a las percepciones falsas sigue presentándose como un desafío, cuando en realidad debería ser un gozo. Continúa leyendo LECCIÓN 342. Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.