LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño. Continúa leyendo LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

LECCIÓN 170. En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.

Comentario: El ego, ha substituido tu paz por un sin fin de condiciones para lograrla, y ninguna de ellas puede realmente brindarte la paz que promete, pues en la Paz no hay ego. La paz del ego es momentánea y sujeta a ciertos requisitos que satisfacen necesidades personales. La Paz no puede estar centrada en esto. Continúa leyendo LECCIÓN 170. En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.

LECCIÓN 163. La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.

Comentario: Las percepciones han cegado tu visión, pues les has otorgado un valor que no tienen. Se han vuelto el centro de tu actividad, y te has sometido a ellas respondiendo a cada una con gran aceptación y servilismo, sin permitirte dudar ni un instante de su realidad, o cuestionar de dónde provienen. Continúa leyendo LECCIÓN 163. La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.

LECCIÓN 160. Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí.

Comentario: La presencia del miedo indica que te has olvidado de amar. Que te has alejado del Guía de la paz, y que te has adentrado en las sombras del sueño. Te dices a ti mismo, «soy mi ego y el mundo es real así como el peligro que hay en él». Al parecer te has quedado sólo y a la deriva, sin ayuda y sin amigos, y sólo resta replegarse y defenderse. Continúa leyendo LECCIÓN 160. Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí.

LECCIÓN 153. En mi indefensión radica mi seguridad.

Comentario: Abandona el miedo. Deja de valorar la confusión y la culpabilidad. Estos estados son elecciones, resultados de una forma de pensar. No te son impuestos, ni vienen de fuera. Los eriges porque crees que de alguna manera «no puedes» elegir o superar algo. No te sientes digno de algo «mejor», y así rexignas tu poder, a la debilidad. Crees a su vez que te pueden proteger de un daño mayor, en caso de tomar otro camino. Nada de esto es así. Continúa leyendo LECCIÓN 153. En mi indefensión radica mi seguridad.

LECCIÓN 151. Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.

Comentario: No veas en la Verdad algo lejano y abstracto, difícil de entender y difícil de compartir. No juzgues, aquieta tu mente, y espera en silencio, pues la Voz que habla por Dios y tu Ser, te dirá claramente, en una forma que puedas entender y experimentar, que sólo la verdad es verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 151. Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.