LECCIÓN 65. Mi única función es la que Dios me dio.

La idea de hoy reafirma tu compromiso con la salvación. También te recuerda que no tienes ninguna otra función salvo ésa. Ambos pensamientos son obviamente necesarios para un compromiso total. La salvación no podrá ser tu único propósito mientras sigas abrigando otros. Aceptar la salvación como tu única función entraña necesariamente dos fases: el reconocimiento de que la salvación es tu función, y la renuncia … Continúa leyendo LECCIÓN 65. Mi única función es la que Dios me dio.

LECCIÓN 64. No dejes que me olvide de mi función.

La idea de hoy es simplemente otra manera de decir: «No me dejes caer en la tentación». El propósito del mundo que ves es nublar tu función de perdonar y proveerte de una justificación por haberte olvidado de ella. Es asimismo la tentación de abandonar a Dios y a Su Hijo adquiriendo una apariencia física. Esto es lo que los ojos del cuerpo ven. Nada … Continúa leyendo LECCIÓN 64. No dejes que me olvide de mi función.

LECCIÓN 63. La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.

¡Cuán santo eres tú que tienes el poder de brindar paz a todas las mentes! ¡Cuán bendito eres que puedes aprender a reconocer los medios por lo que esto se puede lograr a través de ti! ¿Qué otro propósito podrías tener que pudiese brindarte mayor felicidad? Ciertamente eres la luz del mundo con semejante función. El Hijo de Dios apela a ti para su redención. … Continúa leyendo LECCIÓN 63. La luz del mundo le brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.

LECCIÓN 62. Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

Tu perdón es lo que lleva a este mundo de tinieblas a la luz. Tu perdón es lo que te permite reconocer la luz en la que ves. El perdón es la demostración de que tú eres la luz del mundo. Mediante tu perdón vuelves a recordar la verdad acerca de ti. En tu perdón, por lo tanto, reside tu salvación. Las ilusiones que tienes … Continúa leyendo LECCIÓN 62. Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

LECCIÓN 61. Yo soy la luz del mundo.

¿Quién es la luz del mundo sino el Hijo de Dios? Por lo tanto, esto no es más que una afirmación de la verdad acerca de ti. Es lo opuesto a una afirmación de orgullo, de arrogancia o de autoengaño. No describe el concepto de ti mismo que tú has forjado. No se refiere a ninguna de las características con las que has dotado a … Continúa leyendo LECCIÓN 61. Yo soy la luz del mundo.

LECCIÓN 60. Repaso de las lecciones 46 – 50

(46) Dios es el Amor en el que perdono. Dios no perdona porque jamás ha condenado. Los que están libres de culpa no pueden culpar, y aquellos que han aceptado su inocencia no ven nada que tengan que perdonar. Con todo, el perdón es el medio por el cual reconoceré mi inocencia. Es el reflejo del Amor de Dios en la tierra. Y me llevará … Continúa leyendo LECCIÓN 60. Repaso de las lecciones 46 – 50

LECCIÓN 59. Repaso de las lecciones 41 – 45

(41) Dios va conmigo dondequiera que yo voy. ¿Cómo puedo estar solo cuando Dios está siempre conmigo? ¿Cómo puedo dudar o sentirme inseguro cuando en Él mora la perfecta certeza? ¿Cómo puede haber algo que me pueda perturbar cuando Él mora en mí en paz absoluta? ¿Cómo puedo sufrir cuando el amor y la dicha me rodean por mediación Suya? No he de abrigar ninguna … Continúa leyendo LECCIÓN 59. Repaso de las lecciones 41 – 45

LECCIÓN 58. Repaso de las lecciones 36 – 40

(36) Mi santidad envuelve todo lo que veo. De mi santidad procede la percepción del mundo real. Habiendo perdonado, ya no me considero culpable. Puedo aceptar la inocencia que es la verdad con respecto a mí mismo. Cuando veo el mundo con los ojos del entendimiento, sólo veo su santidad porque lo único que puedo ver son los pensamientos que tengo acerca de mí mismo. … Continúa leyendo LECCIÓN 58. Repaso de las lecciones 36 – 40

LECCIÓN 57. Repaso de las lecciones 31 – 35

(31) No soy víctima del mundo que veo. ¿Cómo puedo ser la víctima de un mundo que podría quedar completamente des-hecho si así lo eligiese? Mis cadenas están sueltas. Puedo desprenderme de ellas sólo con desearlo. La puerta de la prisión está abierta. Puedo marcharme en cualquier momento sólo con echar a andar. Nada me retiene en este mundo. Sólo mi deseo de permanecer aquí … Continúa leyendo LECCIÓN 57. Repaso de las lecciones 31 – 35

LECCIÓN 56. Repaso de las lecciones 26 – 30

(26) Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad. ¿Cómo puedo saber quién soy cuando creo estar sometido a continuos ataques? El dolor, la enfermedad, la pérdida, la vejez y la muerte parecen acecharme. Todas mis esperanzas, aspiraciones y planes parecen estar a merced de un mundo que no puedo controlar. Sin embargo, la seguridad perfecta y la plena realización constituyen mi verdadera herencia. He tratado … Continúa leyendo LECCIÓN 56. Repaso de las lecciones 26 – 30