LECCIÓN 61. Yo soy la luz del mundo.

¿Quién es la luz del mundo sino el Hijo de Dios? Por lo tanto, esto no es más que una afirmación de la verdad acerca de ti. Es lo opuesto a una afirmación de orgullo, de arrogancia o de autoengaño. No describe el concepto de ti mismo que tú has forjado. No se refiere a ninguna de las características con las que has dotado a … Continúa leyendo LECCIÓN 61. Yo soy la luz del mundo.

LECCIÓN 58. Repaso de las lecciones 36 – 40

(36) Mi santidad envuelve todo lo que veo. De mi santidad procede la percepción del mundo real. Habiendo perdonado, ya no me considero culpable. Puedo aceptar la inocencia que es la verdad con respecto a mí mismo. Cuando veo el mundo con los ojos del entendimiento, sólo veo su santidad porque lo único que puedo ver son los pensamientos que tengo acerca de mí mismo. … Continúa leyendo LECCIÓN 58. Repaso de las lecciones 36 – 40

LECCIÓN 39. Mi santidad es mi salvación.

Si la culpabilidad es el infierno, ¿cuál es su opuesto? Al igual que el texto para el que este libro de ejercicios fue escrito, las ideas que se usan en los ejercicios son muy simples, muy claras y están totalmente exentas de ambigüedad. No estamos interesados en proezas intelectuales ni en juegos de lógica. Estamos interesados únicamente en lo que es muy obvio, lo cual … Continúa leyendo LECCIÓN 39. Mi santidad es mi salvación.

LECCIÓN 38. No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador. Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto. Mediante tu santidad el poder … Continúa leyendo LECCIÓN 38. No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

LECCIÓN 37. Mi santidad bendice al mundo.

Esta idea contiene los primeros destellos de tu verdadera función en el mundo, o en otras palabras, la razón por la que estás aquí. Tu propósito es ver el mundo a través de tu propia santidad. De este modo, tú y el mundo sois bendecidos juntos. Nadie pierde; a nadie se le despoja de nada; todo el mundo se beneficia a través de tu santa … Continúa leyendo LECCIÓN 37. Mi santidad bendice al mundo.

LECCIÓN 36. Mi santidad envuelve todo lo que veo.

La idea de hoy extiende la idea de ayer del que percibe a lo percibido. Eres santo porque tu mente es parte de la de Dios. Y puesto que eres santo, tu visión no puede sino ser santa también. Impecabilidad quiere decir libre de pecado. No se puede estar libre de pecado sólo un poco. O bien eres impecable o bien no lo eres. Si … Continúa leyendo LECCIÓN 36. Mi santidad envuelve todo lo que veo.

LECCIÓN 35. Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.

La idea de hoy no describe la manera como te ves a ti mismo ahora. Describe, no obstante, lo que la visión te mostrará. A todo aquel que cree estar en este mundo le resulta muy difícil creer esto de sí mismo. Sin embargo, la razón por la que cree estar en este mundo es porque no lo cree. Crees que formas parte del lugar … Continúa leyendo LECCIÓN 35. Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.

Jesús te llama (10)

«7. La visión de Cristo está regida por una sola ley. 2No ve el cuerpo, ni lo confunde con el Hijo que Dios creó. 3Contempla una luz que se encuentra más allá del cuerpo; una idea que yace más allá de lo que puede ser palpado; una pureza que no se ve menguada por errores, por lamentables equivocaciones, o por los aterrantes pensamientos de culpabilidad … Continúa leyendo Jesús te llama (10)