LECCIÓN 153. En mi indefensión radica mi seguridad.

Comentario: Abandona el miedo. Deja de valorar la confusión y la culpabilidad. Estos estados son elecciones, resultados de una forma de pensar. No te son impuestos, ni vienen de fuera. Los eriges porque crees que de alguna manera «no puedes» elegir o superar algo. No te sientes digno de algo «mejor», y así rexignas tu poder, a la debilidad. Crees a su vez que te pueden proteger de un daño mayor, en caso de tomar otro camino. Nada de esto es así. Continúa leyendo LECCIÓN 153. En mi indefensión radica mi seguridad.

Éste mundo solo necesita…

«Éste mundo solo necesita aceptar al Amor como la Fuente que realmente desea. Y así como acepta al amor, deberá preferir la unión ante la separación, el perdón ante el juicio, y la Hermandad ante la diferencia.»  Comentario a la Lección 137 Continúa leyendo Éste mundo solo necesita…

LECCIÓN 136. La enfermedad es una defensa contra la verdad.

Comentario: Dios no creó al ego. El ego es un corte en la comunicación con Dios y su Plenitud, y por ello, todo lo que fluye de Él se ve reemplazado y distorsionado, pues eso es en sí el corte de comunicación. No puedes eliminar Su Presencia, pero si puedes sumergirte en un sueño donde no le entiendes. Continúa leyendo LECCIÓN 136. La enfermedad es una defensa contra la verdad.

Lección 135. Si me defiendo he sido atacado.

Comentario: No se trata de rechazar al cuerpo o a las ilusiones, sino de darles el lugar que les corresponde. Así permites la intervención del Espíritu Santo, y con ello pasan a ser útiles por un tiempo, mientras tu mente se reconcilia consigo misma. Esta es la única función que el Espíritu Santo ve en ellas: no son más que un medio de aprendizaje temporal. Y todo aprendizaje bien concebido señala en una única dirección: Éres tal como Dios te creó, no lo que tú crees haber hecho de ti. Continúa leyendo Lección 135. Si me defiendo he sido atacado.

LECCIÓN 133. No le daré valor a lo que no lo tiene.

Comentario: Todo se hizo para tu beneficio, en cambio al ego lo hiciste tú sólo, y por ello cuando se te guía más allá de él, parece haber una sensación de pérdida, de no saber qué más hay. Tu experiencia a quedado limitada a la experiencia del ego, porque crees que más allá no hay nada. Dios es otro nombre, dentro de la fábula cósmica que el ego a tejido, sustituyendo así la verdad. Desde su perspectiva, dios no es más que un ego superior y más poderoso, a veces justo, a veces tirano, y desde todo punto de vista incomprensible y lejano. Un rey en su palacio de mármol y tu un súbdito solitario y desprotegido. Continúa leyendo LECCIÓN 133. No le daré valor a lo que no lo tiene.

Lección 130. Es imposible ver dos mundos.

Comentario: «¿Quién puede elegir ver un mundo del que tiene miedo?» Considera esta pregunta con total honestidad, pues con ella podrás ver claramente la locura que persiste en tu mente y así elegir de nuevo. Le llamamos mente dividida a tal condición, mas a esa condición le ofreces demasiada atención y la sobrevaloras como medio para darle realidad a tu mundo. Continúa leyendo Lección 130. Es imposible ver dos mundos.

LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.

Comentario: Aún te aferras al dolor y la culpa, por ello la experiencia de perdón es limitada, y con ello tu entendimiento de la Unidad se ve menoscabado seriamente. Aún el «ataque sufrido» es punzante y ponzoñoso en ti. Y permanece por demasiado tiempo activo en tu conciencia. Tu ego se alimenta de éste tiempo que le dedicas al dolor. Continúa leyendo LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.

LECCIÓN 121. El perdón es la llave de la felicidad.

Comentario: El perdón es la llave de la felicidad porque es la aceptación de un cambio de percepción. Es la aceptación del deshacimiento de la identidad separada y todos sus conceptos, emociones y experiencias, las cuales tienen una base falsa. La separación es la idea central del ego-yo, y por ello todo lo que deriva de esa base es falso. Aceptar esto, te deja ante el umbral de la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 121. El perdón es la llave de la felicidad.