LECCIÓN 74. No hay más voluntad que la de Dios.

La idea de hoy se puede considerar como el punto central hacia el cual se dirigen todos nuestros ejercicios. La Voluntad de Dios es la única Voluntad. Cuando hayas reconocido esto, habrás reconocido que tu voluntad es la Suya. La creencia de que el conflicto es posible habrá desaparecido. La paz habrá reemplazado a la extraña idea de que te atormentan objetivos conflictivos. En cuanto … Continúa leyendo LECCIÓN 74. No hay más voluntad que la de Dios.

LECCIÓN 73. Mi voluntad es que haya luz.

Hoy vamos a examinar la voluntad que compartes con Dios. Dicha voluntad no es lo mismo que los vanos deseos del ego, de los cuales emanan las tinieblas y la nada. La voluntad que compartes con Dios encierra dentro de sí todo el poder de la creación. Los vanos deseos del ego no se pueden compartir y, por lo tanto, no tienen poder alguno. Sus … Continúa leyendo LECCIÓN 73. Mi voluntad es que haya luz.

LECCIÓN 72. Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.

Aunque hemos reconocido que el plan del ego para la salvación es el opuesto al de Dios, aún no hemos puesto de relieve que es también un ataque directo contra Su plan y un intento deliberado de destruirlo. En dicho ataque se le adjudican a Dios aquellos atributos que de hecho le corresponden al ego, mientras que el ego parece asumir los de Dios. El … Continúa leyendo LECCIÓN 72. Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.

LECCIÓN 71. Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.

Tal vez aún no te hayas percatado de que el ego ha urdido un plan para la salvación que se opone al de Dios. Ése es el plan en el que crees. Dado que es lo opuesto al de Dios, crees también que aceptar el plan de Dios en lugar de el del ego es condenarte. Esto, desde luego, parece absurdo. Sin embargo, una vez … Continúa leyendo LECCIÓN 71. Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.

LECCIÓN 70. Mi salvación procede de mí.

Toda tentación no es más que una variante de la tentación básica de no creer la idea de hoy. La salvación parece proceder de cualquier parte excepto de ti. Lo mismo se puede decir del origen de la culpabilidad. Tú no crees que la culpabilidad y la salvación estén en tu mente y sólo en tu mente. Cuando te des cuenta de que la culpabilidad … Continúa leyendo LECCIÓN 70. Mi salvación procede de mí.

LECCIÓN 69. Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.

Nadie puede ver lo que tus resentimientos ocultan. Debido a que tus resentimientos ocultan la luz del mundo en ti, todo el mundo se halla inmerso en la obscuridad, y tú junto con ellos. Pero a medida que el velo de tus resentimientos se descorre, tú te liberas junto con ellos. Comparte tu salvación con aquel que se encontraba a tu lado cuando estabas en … Continúa leyendo LECCIÓN 69. Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.

LECCIÓN 68. El amor no abriga resentimientos.

Tú, que fuiste creado por el Amor a semejanza de Sí Mismo, no puedes abrigar resentimientos y conocer tu Ser. Abrigar resentimientos es olvidarte de quien eres. Abrigar resentimientos es verte a ti mismo como un cuerpo. Abrigar resentimientos es permitir que el ego gobierne tu mente y condenar el cuerpo a morir. Quizá aún no hayas comprendido del todo lo que abrigar resentimientos le … Continúa leyendo LECCIÓN 68. El amor no abriga resentimientos.

Recuerda (1)

No hay concepto más auto-contradictorio que el de “pensamientos fútiles”. Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. Ciertamente puedes multiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás extendiendo. … Continúa leyendo Recuerda (1)

LECCIÓN 67. El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.

La idea de hoy es una afirmación exacta y cabal de lo que eres. Por eso es por lo que eres la luz del mundo. Por eso es por lo que Dios te designó como el salvador del mundo. Por eso es por lo que el Hijo de Dios apela a ti para su salvación. Él se salva por razón de lo que tú eres. … Continúa leyendo LECCIÓN 67. El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.

LECCIÓN 66. Mi función y mi felicidad son una.

Seguramente habrás notado que en nuestras lecciones más recientes hemos hecho hincapié en la conexión que existe entre desempeñar tu función y alcanzar la felicidad. Esto ha sido así porque realmente tú no ves la conexión. Sin embargo, se trata de algo más que una simple conexión: son una misma cosa. La manera en que cada una se manifiesta es distinta, pero el contenido es … Continúa leyendo LECCIÓN 66. Mi función y mi felicidad son una.