LECCIÓN 145. Repaso de las lecciones 129 – 130

Comentario: No fuiste creado para sufrir, y ciertamente no tienes motivos reales para hacerlo. Tu desviación de la voluntad general de la creación, te ha dejado marginado en su glorioso canto. Pero este canto que es dicha, tiene tal fuerza en ti, que te sientes atraído de una manera irresistible, que no puedes explicar. Continúa leyendo LECCIÓN 145. Repaso de las lecciones 129 – 130

LECCIÓN 144. Repaso de las lecciones 127 – 128

Comentario: Dios es la Fuente, ¿qué irías a buscar al mundo que no te lo haya proporcionado ya Dios? ¿Tal vez algo que Él no pueda dar? Ciertamente no puede ofrecer lo que no es verdad, pues no es su Voluntad dar algo falso. Continúa leyendo LECCIÓN 144. Repaso de las lecciones 127 – 128

LECCIÓN 139. Aceptaré la Expiación para mí mismo.

Comentario: Tu mente está dividida entre el amor y el miedo. Deshacer la presencia del miedo, le devolverá la unidad en el Amor y la certeza que le es propia, pues alguien que ama, no duda, tan sólo ama. La duda nace del miedo, poniéndo en tela de juicio al amor y a quien ama. Y así pierde de vista la realidad del amor y la suya propia. Continúa leyendo LECCIÓN 139. Aceptaré la Expiación para mí mismo.

LECCIÓN 138. El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.

Comentario: La decisión enfoca tu mente, y una decisión consistente la unifica. Tienes el poder de elegir, pero no puedes elegir ilusiones y quedar satisfecho. Siempre estarás buscando algo más luego de que la ilusión de satisfacción se transforme en contradicciones o se pierda en el tiempo. Continúa leyendo LECCIÓN 138. El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.

LECCIÓN 137. Cuando me curo no soy el único que se cura.

Comentario: La curación es para la mente, y no tiene que ver con este mundo. Éste mundo solo necesita la corrección de la mente, pues es un efecto, y sólo atestigua el estado mental del soñador. A medida que el soñador se cura, el mundo se transforma dulcemente, pues el soñador comienza a reconocerse a sí mismo en el sueño y se unifica. Continúa leyendo LECCIÓN 137. Cuando me curo no soy el único que se cura.