SEXTO REPASO. Introducción. Lección 201.

Comentario: Observa los pensamientos de miedo y cuántas desviaciones aparecen a la hora de reconocer la unidad con tu hermano. Todo ello pertenece a un error de enfoque, pues todo ello pertenece al ámbito de las ilusiones. Para unirte a tu hermano, te unes en la luz de su realidad, la cual no tiene relación con las ilusiones que puedas tener de él. Continúa leyendo SEXTO REPASO. Introducción. Lección 201.

LECCIÓN 200. No hay más paz que la paz de Dios.

Comentario: No busques justificar tus juicios, y darás la bienvenida a la paz. Pues no hay nada más perturbador que intentar hacer de una ilusión, algo real. De lo Real te nutres y vives, ya que de allí proviene todo el sentido y el amor de la existencia. Si intentas hacer que una valoración basada en la nada, ocupe su lugar, quedarás con las manos vacías y el corazón desolado. Continúa leyendo LECCIÓN 200. No hay más paz que la paz de Dios.

LECCIÓN 199. No soy un cuerpo. Soy libre.

Comentario: Das a las percepciones el poder de realidad, y por ende, te confundes y ya no sabes qué es la Realidad y qué no. Las percepciones son parte del sueño, y por ende, le muestran al soñador lo que está soñando. Pero no crean el sueño, pues el sueño proviene de una decisión que sólo la mente es capaz de tomar. Continúa leyendo LECCIÓN 199. No soy un cuerpo. Soy libre.

LECCIÓN 198. Sólo mi propia condenación me hace daño.

Comentario: El perdón te ofrece el deshacimiento de las ilusiones del ego. Es la puerta que te conduce más allá de ellas, reconociendo su falsedad y devolviendo tu mente a un estado de receptividad de lo real. Allí el Espíritu Santo es libre de comunicarse contigo, ya que no deseas interponer falsas ideas por un tiempo. Continúa leyendo LECCIÓN 198. Sólo mi propia condenación me hace daño.

LECCIÓN 197. No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.

Comentario: Acepta los reflejos de tu conciencia expresados en todo lo que ves. Recibelos con agrado, pues te traen noticias de como te ves a ti mismo, son sólo mensajeros. Ten gratitud por su función y pon atención en el mensaje. Allí está la clave de lo que deseas para ti mismo en ese momento. Recuerda que siempre puedes cambiar de parecer y desear otra cosa. Continúa leyendo LECCIÓN 197. No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.

LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño. Continúa leyendo LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

LECCIÓN 195. El amor es el camino que recorro con gratitud.

Comentario: La gratitud surgirá naturalmente si abandonas todo pensamiento falso con respecto a una situación o una persona, pues lo único que te separa del amor allí, son las ideas falsas, en forma de juicios, que te impiden ver más allá del limitado alcance que el ego tiene acerca de cualquier cosa. Continúa leyendo LECCIÓN 195. El amor es el camino que recorro con gratitud.