LECCIÓN 79. Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

No puedes resolver un problema a menos que sepas de qué se trata. Incluso si ya está resuelto, lo seguirás teniendo porque no reconocerás que ya se ha resuelto. Ésta es la situación del mundo. El problema de la separación, que es en realidad el único problema que hay, ya se ha resuelto. No obstante, la solución no se ha reconocido porque no se ha … Continúa leyendo LECCIÓN 79. Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

LECCIÓN 78. ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

Tal vez aún no esté completamente claro para ti el hecho de que en cada decisión que tomas estás eligiendo entre un resentimiento y un milagro. Cada resentimiento se alza cual tenebroso escudo de odio ante el milagro que pretende ocultar. Y al alzarlo ante tus ojos no puedes ver el milagro que se encuentra tras él. Éste, no obstante, sigue allí aguardándote en la … Continúa leyendo LECCIÓN 78. ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

LECCIÓN 77. Tengo derecho a los milagros.

Tienes derecho a los milagros debido a lo que eres. Recibirás milagros debido a lo que Dios es. Y ofrecerás milagros debido a que eres uno con Dios. Una vez más, ¡cuán simple es la salvación! Es sencillamente una afirmación de tu verdadera Identidad. Esto es lo que celebraremos hoy. Tu derecho a los milagros no se basa en las ilusiones que tienes acerca de … Continúa leyendo LECCIÓN 77. Tengo derecho a los milagros.

LECCIÓN 76. No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

Hemos visto antes cuantas cosas absurdas te han parecido ser la salvación. Cada una de ellas te ha aprisionado con leyes tan absurdas como ellas mismas. Sin embargo, no estás aprisionado por ninguna de esas cosas. Mas para comprender que esto es cierto, primero te tienes que dar cuenta de que la salvación no se encuentra en ninguna de ellas. Mientras la busques en cosas … Continúa leyendo LECCIÓN 76. No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

LECCIÓN 75. La luz ha llegado.

La luz ha llegado. Te has curado y puedes curar. La luz ha llegado. Te has salvado y puedes salvar. Estás en paz y llevas la paz contigo dondequiera que vas. Las tinieblas, el conflicto y la muerte han desaparecido. La luz ha llegado. Hoy celebramos el feliz desenlace de tu largo sueño de desastres. Ya no habrá más sueños tenebrosos. La luz ha llegado. … Continúa leyendo LECCIÓN 75. La luz ha llegado.

LECCIÓN 74. No hay más voluntad que la de Dios.

La idea de hoy se puede considerar como el punto central hacia el cual se dirigen todos nuestros ejercicios. La Voluntad de Dios es la única Voluntad. Cuando hayas reconocido esto, habrás reconocido que tu voluntad es la Suya. La creencia de que el conflicto es posible habrá desaparecido. La paz habrá reemplazado a la extraña idea de que te atormentan objetivos conflictivos. En cuanto … Continúa leyendo LECCIÓN 74. No hay más voluntad que la de Dios.

LECCIÓN 73. Mi voluntad es que haya luz.

Hoy vamos a examinar la voluntad que compartes con Dios. Dicha voluntad no es lo mismo que los vanos deseos del ego, de los cuales emanan las tinieblas y la nada. La voluntad que compartes con Dios encierra dentro de sí todo el poder de la creación. Los vanos deseos del ego no se pueden compartir y, por lo tanto, no tienen poder alguno. Sus … Continúa leyendo LECCIÓN 73. Mi voluntad es que haya luz.

LECCIÓN 72. Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.

Aunque hemos reconocido que el plan del ego para la salvación es el opuesto al de Dios, aún no hemos puesto de relieve que es también un ataque directo contra Su plan y un intento deliberado de destruirlo. En dicho ataque se le adjudican a Dios aquellos atributos que de hecho le corresponden al ego, mientras que el ego parece asumir los de Dios. El … Continúa leyendo LECCIÓN 72. Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.

LECCIÓN 71. Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.

Tal vez aún no te hayas percatado de que el ego ha urdido un plan para la salvación que se opone al de Dios. Ése es el plan en el que crees. Dado que es lo opuesto al de Dios, crees también que aceptar el plan de Dios en lugar de el del ego es condenarte. Esto, desde luego, parece absurdo. Sin embargo, una vez … Continúa leyendo LECCIÓN 71. Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.