LECCIÓN 199. No soy un cuerpo. Soy libre.
Comentario: Das a las percepciones el poder de realidad, y por ende, te confundes y ya no sabes qué es la Realidad y qué no. Las percepciones son parte del sueño, y por ende, le muestran al soñador lo que está soñando. Pero no crean el sueño, pues el sueño proviene de una decisión que sólo la mente es capaz de tomar. Continúa leyendo LECCIÓN 199. No soy un cuerpo. Soy libre.
Recuerda (8)
El perdón es la mayor necesidad de este mundo, y esto se debe a que es un mundo de ilusiones. Aquellos que perdonan se liberan a sí mismos de las ilusiones, mientras que los que se niegan a hacerlo se atan a ellas. De la misma manera en que sólo te condenas a ti mismo, de igual modo, sólo te perdonas a ti mismo. Un … Continúa leyendo Recuerda (8)
LECCIÓN 198. Sólo mi propia condenación me hace daño.
Comentario: El perdón te ofrece el deshacimiento de las ilusiones del ego. Es la puerta que te conduce más allá de ellas, reconociendo su falsedad y devolviendo tu mente a un estado de receptividad de lo real. Allí el Espíritu Santo es libre de comunicarse contigo, ya que no deseas interponer falsas ideas por un tiempo. Continúa leyendo LECCIÓN 198. Sólo mi propia condenación me hace daño.
LECCIÓN 197. No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.
Comentario: Acepta los reflejos de tu conciencia expresados en todo lo que ves. Recibelos con agrado, pues te traen noticias de como te ves a ti mismo, son sólo mensajeros. Ten gratitud por su función y pon atención en el mensaje. Allí está la clave de lo que deseas para ti mismo en ese momento. Recuerda que siempre puedes cambiar de parecer y desear otra cosa. Continúa leyendo LECCIÓN 197. No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.
LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.
Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño. Continúa leyendo LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.
LECCIÓN 195. El amor es el camino que recorro con gratitud.
Comentario: La gratitud surgirá naturalmente si abandonas todo pensamiento falso con respecto a una situación o una persona, pues lo único que te separa del amor allí, son las ideas falsas, en forma de juicios, que te impiden ver más allá del limitado alcance que el ego tiene acerca de cualquier cosa. Continúa leyendo LECCIÓN 195. El amor es el camino que recorro con gratitud.
LECCIÓN 194. Pongo el futuro en Manos de Dios.
Comentario: Entrega cada pensamiento que puedas albergar acerca de lo que debería ser un desenlace favorable para cualquier situación, y ponlo sin ataduras en las manos de Dios. Concentra tu atención en el amor presente, en la plenitud que te espera si das completamente, sin trazos de miedo. Continúa leyendo LECCIÓN 194. Pongo el futuro en Manos de Dios.
LECCIÓN 193. Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.
Comentario: Perdonas ilusiones, porque la realidad no necesita ser perdonada, pues en ella no hay rastro de falsedad o falta de amor. Las ilusiones son límites arbitrarios, impuestos a la Voluntad de Dios, que el Hijo en su sueño, cree padecer sin cesar. Queda oprimido bajo un incesante influjo de condiciones que lo vuelven un prisionero, un sobreviviente en un mundo escazo y despiadado. Continúa leyendo LECCIÓN 193. Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.
LECCIÓN 192. Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.
Comentario: Tu hermano y tú se acompañan en el camino, siendo salvadores uno del otro. Pues lo que el ego te enseña a ver en tu hermano, es exactamente lo que se encuentra en tu mente, y es eso mismo lo que debes deshacer, pues ese pensamiento te ata a leyes que Dios no proclamó. Debido a que el pensamiento se encuentra en la mente que lo piensa, lo que ve afuera sólo le devuelve su propia mirada. Continúa leyendo LECCIÓN 192. Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.
LECCIÓN 191. Soy el santo Hijo de Dios Mismo.
Comentario: No es necesario que sepas como opera éste cambio de mentalidad, es simplemente un milagro. La transformación súbita en el reconocimiento de que la luz está aquí, no depende del entendimiento de tu ego. Cuando se le abre la puerta a la luz, ella simplemente ingresa. Continúa leyendo LECCIÓN 191. Soy el santo Hijo de Dios Mismo.
