LECCIÓN 168. Tu gracia me es dada. La reclamo ahora.

Comentario: Descansa hoy en la certeza de la realización. Pues el amor se abre paso por su cuenta, una vez que se le ha invitado. Él ingresa y reviste el camino por dónde debe circular, embellece cada cosa que ha de ver y tocar, pues una vez que se lo acoge se da así mismo a todo y en todo. Continúa leyendo LECCIÓN 168. Tu gracia me es dada. La reclamo ahora.

LECCIÓN 167. Sólo hay una vida y ésa es la vida que comparto con Dios.

Comentario: Santo Hijo de Dios, decide en favor de tu felicidad, de tu libertad y de tu paz. Tan sólo haz esto y nada más. ¿Por qué ibas a elegir otra cosa para ti o para otro? Te sientes impotente ante las ideas que tú mismo haz forjado, sólo porque decidiste vivir un instante de inconsciencia para no reconocerlas como tuyas, y como lo que son. Continúa leyendo LECCIÓN 167. Sólo hay una vida y ésa es la vida que comparto con Dios.

LECCIÓN 166. Se me han confiado los dones de Dios.

Comentario: Tú vives en Dios. Puedes tener la fantasía de vivir en otra parte. Eh ahí la función de tu ego. Un lugar en el tiempo, separado de todas las cosas, obligado a defenderse y hacerse a sí mismo, ya que cree haber sido desterrado, pues no tolera el conocimiento de que no existe, de que no hay donde ir que no sea Dios, y que Dios mismo, jamás atacaría a su Hijo. Continúa leyendo LECCIÓN 166. Se me han confiado los dones de Dios.

LECCIÓN 165. Que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios.

Comentario: Dispón tu voluntad para que la verdad se te revele como «un recuerdo presente». No pierdas tiempo afirmando que el miedo es más poderoso que el amor, y que la separación más que la unión. El perdón de todas tus percepciones, te coloca en el umbral de la receptividad, pues has juzgado contra ti y contra el mundo, y ahora necesitas liberarte de tu propia condena para aceptar algo que aparenta ser nuevo. Continúa leyendo LECCIÓN 165. Que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios.

LECCIÓN 164. Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.

Comentario: La Visión de Cristo, la unión de tu voluntad con la de tu Padre. El final del deseo de ser especial, o ver ataque, el cese de la culpabilidad como medio de ajuste y relacionamiento. Te encuentras ante el umbral de las percepciones del ego o la Visión de Cristo, ambas en tu mente para que elijas con cual identifícarte. Continúa leyendo LECCIÓN 164. Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.

LECCIÓN 163. La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.

Comentario: Las percepciones han cegado tu visión, pues les has otorgado un valor que no tienen. Se han vuelto el centro de tu actividad, y te has sometido a ellas respondiendo a cada una con gran aceptación y servilismo, sin permitirte dudar ni un instante de su realidad, o cuestionar de dónde provienen. Continúa leyendo LECCIÓN 163. La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.

LECCIÓN 161. Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.

Comentario: No hay nada que no puedas hacer si te unes al Espíritu Santo, y a través de Él a tu hermano. En tu hermano a sí mismo, reconocerás al propio Espíritu Santo dándote la bienvenida, y así os unís en perfecta armonía. La unidad queda consagrada y aceptada, la plenitud restaurada y la paz acude naturalmente, pues allí dónde dos se han unido, la separación cesa. Continúa leyendo LECCIÓN 161. Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.