LECCIÓN 70. Mi salvación procede de mí.
Toda tentación no es más que una variante de la tentación básica de no creer la idea de hoy. La salvación parece proceder de cualquier parte excepto de ti. Lo mismo se puede decir del origen de la culpabilidad. Tú no crees que la culpabilidad y la salvación estén en tu mente y sólo en tu mente. Cuando te des cuenta de que la culpabilidad … Continúa leyendo LECCIÓN 70. Mi salvación procede de mí.
LECCIÓN 69. Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.
Nadie puede ver lo que tus resentimientos ocultan. Debido a que tus resentimientos ocultan la luz del mundo en ti, todo el mundo se halla inmerso en la obscuridad, y tú junto con ellos. Pero a medida que el velo de tus resentimientos se descorre, tú te liberas junto con ellos. Comparte tu salvación con aquel que se encontraba a tu lado cuando estabas en … Continúa leyendo LECCIÓN 69. Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.
Venga a mi una nueva percepción (13)
Cuando percibes correctamente cancelas tus percepciones falsas y las de los demás simultáneamente. Puesto que los ves tal como son, les ofreces tu aceptación de su verdad para que ellos puedan aceptarla en sí mismos. Ésta es la curación que el milagro produce. Un Curso De Milagros, cap. 3, II Venga a mi una nueva percepción (12) Continúa leyendo Venga a mi una nueva percepción (13)
Necesito decirte te amo…
«Necesito decir te amo porque, aparentemente, estás fuera de mí. Esto se llama el perdón. Necesito liberar mi definición de ti en mi asociación conmigo mismo y con el auspicio o poder del Amor experimentaré el Amor de Dios contigo. Ahora bien, en ese sentido es una utilización dentro de mi mente del Amor de Dios. Esto es sanar. La utilización del Amor de Dios … Continúa leyendo Necesito decirte te amo…
LECCIÓN 68. El amor no abriga resentimientos.
Tú, que fuiste creado por el Amor a semejanza de Sí Mismo, no puedes abrigar resentimientos y conocer tu Ser. Abrigar resentimientos es olvidarte de quien eres. Abrigar resentimientos es verte a ti mismo como un cuerpo. Abrigar resentimientos es permitir que el ego gobierne tu mente y condenar el cuerpo a morir. Quizá aún no hayas comprendido del todo lo que abrigar resentimientos le … Continúa leyendo LECCIÓN 68. El amor no abriga resentimientos.
Recuerda (1)
No hay concepto más auto-contradictorio que el de “pensamientos fútiles”. Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. Ciertamente puedes multiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás extendiendo. … Continúa leyendo Recuerda (1)
LECCIÓN 67. El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.
La idea de hoy es una afirmación exacta y cabal de lo que eres. Por eso es por lo que eres la luz del mundo. Por eso es por lo que Dios te designó como el salvador del mundo. Por eso es por lo que el Hijo de Dios apela a ti para su salvación. Él se salva por razón de lo que tú eres. … Continúa leyendo LECCIÓN 67. El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.
Respira (7)
Nada puede prevalecer contra un Hijo de Dios que encomienda su espíritu en las Manos de su Padre. Al hacer esto, la mente despierta de su sueño y recuerda a su Creador. Un Curso De Milagros, cap. 3, II Respira (6) Continúa leyendo Respira (7)
LECCIÓN 66. Mi función y mi felicidad son una.
Seguramente habrás notado que en nuestras lecciones más recientes hemos hecho hincapié en la conexión que existe entre desempeñar tu función y alcanzar la felicidad. Esto ha sido así porque realmente tú no ves la conexión. Sin embargo, se trata de algo más que una simple conexión: son una misma cosa. La manera en que cada una se manifiesta es distinta, pero el contenido es … Continúa leyendo LECCIÓN 66. Mi función y mi felicidad son una.
LECCIÓN 65. Mi única función es la que Dios me dio.
La idea de hoy reafirma tu compromiso con la salvación. También te recuerda que no tienes ninguna otra función salvo ésa. Ambos pensamientos son obviamente necesarios para un compromiso total. La salvación no podrá ser tu único propósito mientras sigas abrigando otros. Aceptar la salvación como tu única función entraña necesariamente dos fases: el reconocimiento de que la salvación es tu función, y la renuncia … Continúa leyendo LECCIÓN 65. Mi única función es la que Dios me dio.
