LECCIÓN 128. El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
Comentario: ¿Dónde está tu mente? En la Mente de Dios, siendo parte de ella en su extensión, mas tu crees que está encerrada en un cuerpo, aquí en el mundo. Estás soñando. Nada que veas en el sueño hará que el sueño deje de ser lo que es. Tendrás algunos atisbos, destellos que te ayudarán a despertar, pero sigue siendo parte del sueño. Continúa leyendo LECCIÓN 128. El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
LECCIÓN 127. No hay otro amor que el de Dios.
Comentario: ¿Qué buscas? ¿Amor, Paz, felicidad? ¿Dónde la buscas? Mira bien esta secuencia, pues es un camino que recorres sin cesar en un mundo que adolece la idea de la separación. Continúa leyendo LECCIÓN 127. No hay otro amor que el de Dios.
LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.
Comentario: Aún te aferras al dolor y la culpa, por ello la experiencia de perdón es limitada, y con ello tu entendimiento de la Unidad se ve menoscabado seriamente. Aún el «ataque sufrido» es punzante y ponzoñoso en ti. Y permanece por demasiado tiempo activo en tu conciencia. Tu ego se alimenta de éste tiempo que le dedicas al dolor. Continúa leyendo LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.
LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
Comentario: Nada más es necesario, recibir la Palabra de Dios es suficiente para todo. Tus dudas, miedos y dolores quedan contemplados en un sólo instante de perfecta comunicación. Donde ni un sólo juicio viene a interponerse entre tu Padre y tú, ni una sola duda se presenta para confundir la amorosa respuesta. Continúa leyendo LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
LECCIÓN 124. Que no me olvide de que soy uno con Dios.
Comentario: Deja caer las defensas y todas las armas, deja que la paz llegue. Da fin a la batalla, y suelta los juicios que por tanto tiempo creíste que te mantuvieron a salvo. Deja todas las ideas preconcebidas a un lado. Dedica tu tiempo a sentir el Amor que Dios tiene por ti. Continúa leyendo LECCIÓN 124. Que no me olvide de que soy uno con Dios.
Lección 123. Gracias Padre por los regalos que me has concedido.
Sintámonos agradecidos hoy. Hemos llegado a sendas más llevaderas y a caminos más despejados. Ya no nos asalta el pensamiento de volver atrás, ni resistirnos implacablemente a la verdad. Aún hay cierta vacilación, algunas objeciones menores y cierta indecisión, pero puedes sentirte agradecido por tus logros, los cuales son mucho más grandes de lo que te imaginas. Dedicar ahora un día a sentirte agradecido te … Continúa leyendo Lección 123. Gracias Padre por los regalos que me has concedido.
LECCIÓN 122. El perdón me ofrece todo lo que deseo.
Comentario: El perdón es un cambio de percepción súbito, te coloca en la esfera donde puedes ver el reflejo de Dios en cada cosa. Allí no te quedarán dudas de que eso era lo que realmente buscabas. Continúa leyendo LECCIÓN 122. El perdón me ofrece todo lo que deseo.
LECCIÓN 121. El perdón es la llave de la felicidad.
Comentario: El perdón es la llave de la felicidad porque es la aceptación de un cambio de percepción. Es la aceptación del deshacimiento de la identidad separada y todos sus conceptos, emociones y experiencias, las cuales tienen una base falsa. La separación es la idea central del ego-yo, y por ello todo lo que deriva de esa base es falso. Aceptar esto, te deja ante el umbral de la verdad. Continúa leyendo LECCIÓN 121. El perdón es la llave de la felicidad.
LECCIÓN 120. Repaso de las lecciones 109 – 110
Comentario: No pienses que es el Hijo de Dios, experiméntalo. Deja también todas las ideas del mundo. Vacía tu mente y sumérgete en el Amor de Dios. Continúa leyendo LECCIÓN 120. Repaso de las lecciones 109 – 110
LECCIÓN 119. Repaso de las lecciones 107 – 108
Comentario: El perdón y la verdad están estrechamente relacionados. Para recordar a tu verdadero Ser necesitas perdonar. Has interpuesto fantasías entre la Voluntad de Dios y la tuya, generando así el pensamiento de que son diferentes. Por ello albergas la idea de que Dios y tu ser no son lo mismo, sino algo diferente y separado. En tu fantasía has «roto» la continuidad de Dios, estableciéndote aparte de Él. Continúa leyendo LECCIÓN 119. Repaso de las lecciones 107 – 108
