
Nadie iría al infierno por motus propio a no ser que crea que con lo que hace se está ganando el cielo. Y para convencer a alguien de que matar es la puerta al cielo, si que hay que esforzarse.
Las guerras son un negocio

Nadie iría al infierno por motus propio a no ser que crea que con lo que hace se está ganando el cielo. Y para convencer a alguien de que matar es la puerta al cielo, si que hay que esforzarse.
Las guerras son un negocio