LECCIÓN 133. No le daré valor a lo que no lo tiene.

Comentario: Todo se hizo para tu beneficio, en cambio al ego lo hiciste tú sólo, y por ello cuando se te guía más allá de él, parece haber una sensación de pérdida, de no saber qué más hay. Tu experiencia a quedado limitada a la experiencia del ego, porque crees que más allá no hay nada. Dios es otro nombre, dentro de la fábula cósmica que el ego a tejido, sustituyendo así la verdad. Desde su perspectiva, dios no es más que un ego superior y más poderoso, a veces justo, a veces tirano, y desde todo punto de vista incomprensible y lejano. Un rey en su palacio de mármol y tu un súbdito solitario y desprotegido. Continúa leyendo LECCIÓN 133. No le daré valor a lo que no lo tiene.

LECCIÓN 132. Libero al mundo de todo lo que jamás pensé que era.

Comentario: No importa lo que pienses o sientas, tu ego está equivocado, porque su base es completamente falsa. Nada que provenga de él podrá brindarte verdadera paz. Y el mundo que ves a través de sus ojos es igualmente falso, error tras error te conduce a más fragmentación. Esto no es la Voluntad de Dios, ¿por qué persistes en darle valor? Continúa leyendo LECCIÓN 132. Libero al mundo de todo lo que jamás pensé que era.

LECCIÓN 131. Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.

Comentario: El ego que has forjado, te mantiene prisionero en un mundo que está hecho a su medida. Pero el ego depende de ti a cada instante, pues lo forjas en cada decisión de separación y miedo. El ego no es nada, sólo representa tu deseo demente de estar separado de Dios. Pero para ti se ha vuelto todo lo que tienes. Mas acepta hoy que estás equivocado, y simplemente renuncia a él y todas las ideas de limitación que lo sustentan. Sólo el Amor es real. Continúa leyendo LECCIÓN 131. Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.

Lección 130. Es imposible ver dos mundos.

Comentario: «¿Quién puede elegir ver un mundo del que tiene miedo?» Considera esta pregunta con total honestidad, pues con ella podrás ver claramente la locura que persiste en tu mente y así elegir de nuevo. Le llamamos mente dividida a tal condición, mas a esa condición le ofreces demasiada atención y la sobrevaloras como medio para darle realidad a tu mundo. Continúa leyendo Lección 130. Es imposible ver dos mundos.

LECCIÓN 129. Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.

Comentario: La experiencia de compleción te es dada, y proviene de más allá del tiempo y de los símbolos. Tu plenitud ya es tuya, pero has soñado su pérdida y ahora la buscas casi sin recordar lo que buscas. Confundido, miras en el sueño donde puede estar, mas la única solución es despertar, pues el tema del sueño es la pérdida. Continúa leyendo LECCIÓN 129. Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.

LECCIÓN 128. El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.

Comentario: ¿Dónde está tu mente? En la Mente de Dios, siendo parte de ella en su extensión, mas tu crees que está encerrada en un cuerpo, aquí en el mundo. Estás soñando. Nada que veas en el sueño hará que el sueño deje de ser lo que es. Tendrás algunos atisbos, destellos que te ayudarán a despertar, pero sigue siendo parte del sueño. Continúa leyendo LECCIÓN 128. El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.

LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.

Comentario: Aún te aferras al dolor y la culpa, por ello la experiencia de perdón es limitada, y con ello tu entendimiento de la Unidad se ve menoscabado seriamente. Aún el «ataque sufrido» es punzante y ponzoñoso en ti. Y permanece por demasiado tiempo activo en tu conciencia. Tu ego se alimenta de éste tiempo que le dedicas al dolor. Continúa leyendo LECCIÓN 126. Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.

LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.

Comentario: Nada más es necesario, recibir la Palabra de Dios es suficiente para todo. Tus dudas, miedos y dolores quedan contemplados en un sólo instante de perfecta comunicación. Donde ni un sólo juicio viene a interponerse entre tu Padre y tú, ni una sola duda se presenta para confundir la amorosa respuesta. Continúa leyendo LECCIÓN 125. En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.