Recuerda 9

“Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador. Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto. Mediante tu santidad el poder … Continúa leyendo Recuerda 9

Todos inventamos un ego…

Todo el mundo, inventa un ego o un yo para sí mismo, el cual está sujeto a enormes variaciones debido a su inestabilidad. 2También inventa un ego para cada persona a la que percibe, el cual es igualmente variable. 3Su interacción es un proceso que los altera a ambos porque no fueron creados por el Inalterable o mediante Él. 4Es importante darse cuenta de que … Continúa leyendo Todos inventamos un ego…

El Reino de los Cielos…

“Es difícil entender lo que realmente quiere decir “El Reino de los Cielos está dentro de ti”. Ello se debe a que no es comprensible para el ego, que lo interpreta como si algo que está afuera estuviese adentro; lo cual no tiene sentido. La palabra “adentro” es innecesaria. Tú eres el Reino de los Cielos. ¿Qué otra cosa sino a ti creó el Creador?, … Continúa leyendo El Reino de los Cielos…

Recuerda (6)

No dejaremos que las creencias del mundo nos digan que lo que Dios quiere que hagamos es imposible. En lugar de ello, trataremos de reconocer que sólo aquello que Dios quiere que hagamos es posible. Trataremos asimismo de comprender que sólo lo que Dios quiere que hagamos es lo que nosotros queremos hacer. Y también trataremos de recordar que no podemos fracasar al hacer lo … Continúa leyendo Recuerda (6)

“¿Para qué iba Dios a mover montañas?”

No sería más que bronce que resuena y campana que toca. Si tuviera el don de la profecía conociendo todas las cosas secretas, con toda clase de conocimientos, y tuviera tanta fe, como para trasladar los montes, pero me faltara amor/caridad, nada soy (1 Corintios 13:1-2). No es que soy algo que no tiene amor; no soy nada. Si no tengo el Amor de Dios, … Continúa leyendo “¿Para qué iba Dios a mover montañas?”