Etiqueta: Un sólo ser

LECCIÓN 191. Soy el santo Hijo de Dios Mismo.

Comentario: No es necesario que sepas como opera éste cambio de mentalidad, es simplemente un milagro. La transformación súbita en el reconocimiento de que la luz está aquí, no depende del entendimiento de tu ego. Cuando se le abre la puerta a la luz, ella simplemente ingresa.

LECCIÓN 159. Doy los milagros que he recibido.

Comentario:La Luz está en ti, pues has sido creado de la luz. Lo que andas buscando ya lo tienes, y lo único que evita que lo encuentres es el miedo a encontrarlo. ¿Quién que reconoce el Amor de Cristo en su corazón puede creer en la pequeñez del ego con la que se identifica? ¿Quién justificaría el sufrimiento y la culpabilidad?

“Con sinceridad y anhelo uno puede realizar a Dios…”

“Con sinceridad y anhelo uno puede realizar a Dios a través de todas las religiones. Los vaishnavas realizarán a Dios y así lo harán los Shaktas, los Vedantistas y los Brahmos. Los Musulmanes y Cristianos también Lo realizarán. Ciertamente, todos realizarán a Dios si son fervorosos y sinceros.
“Algunas personas se entregan a discusiones diciendo: ‘Uno no puede alcanzar nada a menos que adore a nuestro Krishna’ o ‘Nada puede ganarse sin adorar a Kali, nuestra Divina Madre’ o ‘Uno no puede salvarse sin adoptar la religión Cristiana’. Esto es dogmatismo puro. El dogmático dice: ‘Sólo mi religión es verdad y las religiones de los otros son falsas.’ Esta es una mala actitud. Se puede alcanzar a Dios por distintos senderos.”

El evangelio de Sri Ramakrishna. Tomo I.

Jesús te llama (10)

“7. La visión de Cristo está regida por una sola ley. 2No ve el cuerpo, ni lo confunde con el Hijo que Dios creó. 3Contempla una luz que se encuentra más allá del cuerpo; una idea que yace más allá de lo que puede ser palpado; una pureza que no se ve menguada por errores, por lamentables equivocaciones, o por los aterrantes pensamientos de culpabilidad nacidos de los sueños de pecado. 4No ve separación. 5Y contempla a todo el mundo, y todas las circunstancias, eventos o sucesos, sin que la luz que ve se atenúe en lo más mínimo.”

Un Curso De Milagros. Lección 158.