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¿Qué soy?. Lección 351.

Comentario: No creas que ver a tu hermano desde los ojos del ego, no te deja a ti sólo y desamparado, atrapado en una “visión” del pasado que se repite una y otra vez. Sólo puedes hacer alianzas y pactos, pero no puedes unirte a él, porque tu mente mora en el pasado. El ego, vive en el pasado y pide fervientemente que se repita constantemente, pues es ahí donde se forjó y busca aún forjarse, y donde encuentra todas la imágenes increíbles de un sueño increíble.

LECCIÓN 299. La santidad eterna mora en mí.

Mi santidad está mucho más allá de mi propia capacidad de comprender o saber lo que es. No obstante, Dios, mi Padre, Quien la creó, reconoce que mi santidad es la Suya. Nuestra Voluntad conjunta comprende lo que es. Y nuestra Voluntad conjunta sabe que así es.

Padre, mi santidad no procede de Mí. No es mía para dejar que el pecado la destruya. No es mía para dejar que sea el blanco del ataque. Las ilusiones pueden ocultarla, pero no pueden extinguir su fulgor ni atenuar su luz. Se yergue por siempre perfecta e intacta. En ella todas las cosas sanan, pues siguen siendo tal como Tú las creaste. Y puedo conocer mi santidad, pues fui creado por la Santidad Misma, y puedo conocer mi Fuente porque Tu Voluntad es que se Te conozca.


Comentario:

Acepta tu santidad y recuerda quien eres. Es la esencia de la creación, su estado natural, y su vínculo consigo misma. Es una expresión del Amor puro de Dios por lo creado.

En silencio y quietud, recibe lo que Dios te ha dado por ser su Hijo. No límites Su capacidad de dar, y no límites tu capacidad de recibir. Que la Santidad trascienda todas tus ideas, pues de lo contrario, sólo será un concepto.

Recuerda 9

“Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador.

Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto. Mediante tu santidad el poder de Dios se vuelve accesible. Y no hay nada que el poder de Dios no pueda hacer. Tu santidad, por lo tanto, puede eliminar todo dolor, acabar con todo pesar y resolver todo problema. Puede hacer eso en conexión contigo o con cualquier otra persona. Tiene el mismo poder para ayudar a cualquiera porque su poder para salvar a cualquiera es el mismo.

Si tú eres santo, también lo es todo lo que Dios creó. Tú eres santo porque todas las cosas que Él creó son santas. Y todas las cosas que Él creó son santas porque tú eres santo.”

Un Curso De Milagros. Lección 38.

LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño.

LECCIÓN 178. Repaso de las lecciones 165 – 166

Comentario: Como Hijo de Dios se te ha confiado el universo mismo, como ego, te lo has negado separándote de todo. Desde la perspectiva del ego y sus preguntas, juicios y preocupaciones, todo lo relacionado con Dios y la relación que tiene con su Hijo, será ajeno y distorsionado. Aunque intente interpretar y entender, no lo logrará, porque el ego ha forjado un sistema de pensamiento que deja fuera la plenitud y la ausencia de conflicto. En su cosmovisión todo se deteriora y cambia, y nada es seguro, sólo la muerte.