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Recuerda (10)

Crees que formas parte del lugar donde piensas que estás. Eso se debe a que te rodeas del medio ambiente que deseas. Y lo deseas para proteger la imagen que has forjado de ti mismo. La imagen también forma parte de ese medio ambiente. Lo que ves mientras crees estar en él, lo ves a través de los ojos de la imagen. Eso no es visión. Las imágenes no pueden ver.

Un Curso De Milagros. Lección 35.

LECCIÓN 356. La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él.

Comentario: Elimina toda culpa llamando a la Verdad en tu mente. Toda restricción y carencia quedan desechadas ante la Luz de la Realidad del Amor. ¿Querrías evitar esto, con pensamientos que tu Padre no piensa de ti ni de la Creación? ¿Mantendrías pensamientos de obscuridad ante su Luz, con qué propósito? Ya puedes abandonar lo que no es nada, sin temor, pues no hay pérdida dejando el pensamiento del dolor atrás. El Amor te conduce hasta Él y te recibe en Él. Esa es Su Voluntad, que sea la tuya también.

LECCIÓN 355. La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?

Comentario: Sólo el ego desplaza al futuro lo que tienes a disposición ahora. La manera en que esto ocurre es creyendo en él. Deja de decirte a ti mismo que eres lo que no eres. En cambio, dite a ti mismo que eres lo que eres, el Hijo de Dios. Y di también al Espíritu Santo, que te ofrezca el recuerdo intacto de tu Ser, y Su fortaleza, para aceptarlo.

LECCIÓN 354. Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mí.

Comentario: Identifícate con la Verdad y abandona las ilusiones. El Cristo en ti no está dormido, pero mientras elijas creer otra cosa y verte a ti mismo como desposeído, no podrás ser consciente de Él. No tienes que hacer nada, sólo dejar que Él te muestre lo que en verdad eres. Pregúntale a Él y aguarda en silencio su respuesta. Su paz no tardará en llegar.

LECCIÓN 353. Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un sólo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros.

Comentario: Entregate por completo a la Verdad y al Amor. Y así no verás más que tu propia luz resplandecer por doquier. No tienes otra función ni otro propósito que este. ¿Qué otra cosa querrías alcanzar? Únete a Cristo en su camino de redención, y volverás a Él en libertad y gloria.

LECCIÓN 348. Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

Comentario: El olvido de Su Presencia es la causa de todo pesar. Pues no pensar en Él, es no pensar, y dar lugar a extrañas fabricaciones que de por sí no tienen comienzo, justificación ni solución, aunque la mente queda atrapada en todo ello y más. No sólo le atribuye un inicio y justifica, sino que intenta darle solución, y así cree en la realidad de lo que fabricó, pues lo fabricó creyendo en ello.

LECCIÓN 346. Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

Comentario: Pareciera que antes de aceptar la paz como un hecho, debo realizar “algo” para lograrla. Como si fuese un trofeo que tengo que ganarme o conseguir a base de un esfuerzo. La paz se me concedió en mi creación, por mi Creador, sin nada a cambio, sino tan sólo por amor. ¿Pondría yo una condición para la paz que Dios no fijó? ¿Con qué motivo haría eso?

LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.

Comentario: La imagen que el Hijo de Dios forjó para sí mismo, con la cual se identifica, la forjó para poder soñar que era algo que no puede ser. En el sueño, necesita dicha imagen, de lo contrario, no podría soñar. Mas, el dolor y la soledad le acosan, pues es un sueño amargo. Aquello con lo que se identifica, intenta por todos los medios revertir el dolor, mas no por medio del despertar, sino corrigiendo el sueño.