Etiqueta: Hermandad

LECCIÓN 357. La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo en primer lugar con milagros, y retornando luego a nosotros para ser ella misma.

Comentario: La luz que ves en tu hermano, es la tuya propia, pues hay solo una Luz, la cual es compartida. Si no la ves, es que estas contemplando tu propia obscuridad, que buscas compartir, mas no puedes, sino tan sólo imponer como proyección. Así recubres la luz, y quedas a obscuras aún frente al Hijo de Dios, porque sólo estás viendo tu propio miedo. ¡Déjalo ya! ¡El miedo no te ofrece nada! Sólo la Luz te da lo que tú ya eres y eso es lo único que puedes dar, y lo único que buscas.

¿Qué soy?. Lección 351.

Comentario: No creas que ver a tu hermano desde los ojos del ego, no te deja a ti sólo y desamparado, atrapado en una “visión” del pasado que se repite una y otra vez. Sólo puedes hacer alianzas y pactos, pero no puedes unirte a él, porque tu mente mora en el pasado. El ego, vive en el pasado y pide fervientemente que se repita constantemente, pues es ahí donde se forjó y busca aún forjarse, y donde encuentra todas la imágenes increíbles de un sueño increíble.

LECCIÓN 336. El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

Comentario: La idea de la separación llega a su fin, y con ello, el final del sufrimiento y el dolor. Toda falta de entendimiento, todo conflicto, y todo pesar, tan sólo requieren perdón para ser subsanados. El perdón da paso a un estado, que no requiere ejemplos ni explicación, pues por si mismo proporciona todas las respuestas y elimina toda duda. Está más allá de la percepción, pues la reorganiza en función de la verdad.

LECCIÓN 335. Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

Comentario: Eres libre, y siempre lo fuiste y serás. No te parece así, pues has decidido aprisionarte a ti mismo con ilusiones. Y así has puesto a tus hermanos en la misma cárcel que tú. Y al verte aprisionado, crees ser culpable de algo. Mas, déjame decirte que estás equivocado, viviendo a través de un error, creyendo que es real, y que sus efectos son reales.

SEXTO REPASO. Introducción. Lección 201.

Comentario: Observa los pensamientos de miedo y cuántas desviaciones aparecen a la hora de reconocer la unidad con tu hermano. Todo ello pertenece a un error de enfoque, pues todo ello pertenece al ámbito de las ilusiones. Para unirte a tu hermano, te unes en la luz de su realidad, la cual no tiene relación con las ilusiones que puedas tener de él.

LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño.

LECCIÓN 192. Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.

Comentario: Tu hermano y tú se acompañan en el camino, siendo salvadores uno del otro. Pues lo que el ego te enseña a ver en tu hermano, es exactamente lo que se encuentra en tu mente, y es eso mismo lo que debes deshacer, pues ese pensamiento te ata a leyes que Dios no proclamó. Debido a que el pensamiento se encuentra en la mente que lo piensa, lo que ve afuera sólo le devuelve su propia mirada.

No olvides que tú y tu hermano…

“No olvides que tú y tu hermano habéis llegado hasta aquí juntos. Y ciertamente no fue el ego el que os guió. […] El Guía que os condujo hasta aquí aún está con vosotros… “

Un Curso De Milagros