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LECCIÓN 365. Epílogo.

Comentario: Su Amor es total, no tiene dudas, entre dichos, flaqueos, resentimientos o cualquier otra idea que lo condicione, por ello puedes estar seguro y en paz, de que un Amor así, lo da todo, y no pide nada a cambio, pues eso sería una condición. Ya eres digno de Él, y sólo tienes que invocarlo para reconocerlo.

LECCIÓN 358. Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su respuesta es la única que realmente deseo.

Comentario: Pedir ilusiones es pedir nada, sin embargo, tras cada petición, el deseo de paz puede ser contemplado si éste está ahí. Una mente dividida está confundida con respecto a lo que más le conviene, por ello, acude en paz y con alegría a la Voz que te recuerda tu Verdad, tu Luz y tu Ser. En Él encontrarás la respuesta, pues Él es la respuesta. Restablecer tu comunicación con Su Voz, te colmará en todo aspecto.

LECCIÓN 354. Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mí.

Comentario: Identifícate con la Verdad y abandona las ilusiones. El Cristo en ti no está dormido, pero mientras elijas creer otra cosa y verte a ti mismo como desposeído, no podrás ser consciente de Él. No tienes que hacer nada, sólo dejar que Él te muestre lo que en verdad eres. Pregúntale a Él y aguarda en silencio su respuesta. Su paz no tardará en llegar.

LECCIÓN 347. La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí.

Comentario: Nuestra identificación con el sueño es tal, que no parece posible que haya algo más que aquello que vemos con nuestros ojos. Nuestra comprensión está acotada, enmarcada en el sueño, y nada que no sea como el propio sueño parece posible. Estamos ciegos, estamos dormidos. Mas se nos asegura, y en lo profundo sabemos que es verdad, que nada tiene porque ser así, ya que depende de una decisión.

LECCIÓN 345. Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.

Comentario: Acepta la Guía del Espíritu Santo, jamás te conducirá por un camino escarpado. Su amor por ti, en el reconocimiento de lo que eres, le infunde la misericordia que tus pensamientos separados nunca te ofrecerán. Cuando creas que una situación se ha vuelto imposible, intolerable, piensa en Él, pues esa será la única solución, ya que el problema comenzó cuando pensaste sin Él.

LECCIÓN 344. Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.

Comentario: No puedes sino dar, y das continuamente. Elige lo que quieres dar, y verás la fortaleza renacer en ti, porque reconocerás que no eres rehén de nadie, sino un dador como tu Padre. Dar es compartir, y puedes compartir tu estado mental, tus decisiones, tus pensamientos. Las formas son muchas, pero el contenido es muy simple. Estás uniéndote a tu hermano o defendiéndote de él.