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Recuerda (10)

Crees que formas parte del lugar donde piensas que estás. Eso se debe a que te rodeas del medio ambiente que deseas. Y lo deseas para proteger la imagen que has forjado de ti mismo. La imagen también forma parte de ese medio ambiente. Lo que ves mientras crees estar en él, lo ves a través de los ojos de la imagen. Eso no es visión. Las imágenes no pueden ver.

Un Curso De Milagros. Lección 35.

LECCIÓN 330. Hoy no volveré a hacerme daño.

Comentario: La imagen que el Hijo de Dios forjó para sí mismo, con la cual se identifica, la forjó para poder soñar que era algo que no puede ser. En el sueño, necesita dicha imagen, de lo contrario, no podría soñar. Mas, el dolor y la soledad le acosan, pues es un sueño amargo. Aquello con lo que se identifica, intenta por todos los medios revertir el dolor, mas no por medio del despertar, sino corrigiendo el sueño.

Ego y culpabilidad (2) No somos víctimas del ego

… pues el ego es una idea y depende de la mente que la piensa. No es autónoma, no tiene poder, ni puede hacer nada a la mente que la piensa a no ser que la mente se confunda con la propia idea y sueñe el daño. El ego no es nada. Sólo representa la ilusión de separación, la cual puede ser abandonada, no por medio de la debilidad, sino por medio de la fortaleza que reside en el amor.

LECCIÓN 216. Repaso de la lección 196

Comentario: Lo único que veo y experimento son mis propios pensamientos. La unidad y la totalidad de la mente opera todo el tiempo, sin importar cuán fragmentada aparente estar. Siempre está en relación consigo misma a través de todo, pues es siempre ella misma en todo. En el sueño, esto no parece ser así, y es muy difícil de aceptar, pues el sueño es justamente el ocultamiento de esta realidad.

LECCIÓN 196. Es únicamente a mí mismo a quien crucifico.

Comentario: El ataque genera culpa, y la culpa se paga ante Dios y tus hermanos, posteriormente llegará el castigo final para la mente aturdida, la cual finaliza en la muerte el tortuoso camino que emprendió una vez. Tanto la culpa como el ataque, son nociones que el ego inventó, y muchas de sus creencias aledañas, permanecen inconscientes. Ambas ilusiones tiene como punto de referencia a Dios y a tu hermano, pues el ataque se proyecta fuera, y la culpa queda anclada a aquello a lo que se le inflingió daño.

LECCIÓN 153. En mi indefensión radica mi seguridad.

Comentario: Abandona el miedo. Deja de valorar la confusión y la culpabilidad. Estos estados son elecciones, resultados de una forma de pensar. No te son impuestos, ni vienen de fuera. Los eriges porque crees que de alguna manera “no puedes” elegir o superar algo. No te sientes digno de algo “mejor”, y así rexignas tu poder, a la debilidad. Crees a su vez que te pueden proteger de un daño mayor, en caso de tomar otro camino. Nada de esto es así.